Luego de varias críticas de las empleadas y usuarios de redes sociales sobre los nuevos uniformes de Hooters que, acusan, parecen “ropa interior”, la cadena de restaurantes ajustó su política y aseguró que las meseras no serán obligadas a usar los nuevos uniformes.

Hooters of America, LLC, que opera restaurantes en 42 estados en Estados Unidos, emitió un comunicado ante la polémica por los nuevos atuendos que fueron viralizados en redes sociales por las trabajadoras.

“Seguimos escuchando y actualizando la imagen de las Chicas Hooters, y aclaramos que tienen la opción de escoger entre los uniformes tradicionales y los nuevos”, señaló un vocero de la empresa.

También subrayó que será decisión de las “Chicas Hooters” el determinar qué estilo de shorts ajustan mejor a su estilo de cuerpo e imagen corporal.

La cadena aclaró que sus empleada son el activo más valioso de la compañía y reafirmó su compromiso con el empoderamiento de las mujeres que trabajan con ellos.

“Nos emociona ver una tendencia nacional hacia la autoexpresión y la inclusividad… Trabajamos continuamente con nuestras Chicas Hooters para refrescar y actualizar la imagen de nuestras embajadoras de marca y para empoderarlas, para que se sientan bien mientras trabajan”, añadió.

Hooters comentó que aprecia la retroalimentación relativa a una imagen más inclusiva, mejor sobre tatuajes, joyería, uñas, estilos de peinados, así como de las opciones de uniformes para incluir nuevos estilos.

El vocero había explicado que los shorts fueron “resultado de la colaboración de las Chicas Hooters y los han usado por meses en varios mercados de Texas, con un resultado abrumadoramente positivo”.

El Grupo Original Hooters aclaró que nunca repartieron los nuevos uniformes y que seguirá usando la versión original.

Las imágenes de los nuevos uniformes se volvieron virales en videos que las propias empleadas difundieron en TikTok, donde los describen como ropa interior.

Otras trabajadoras también salieron a defender la prenda diciendo que con ellos están ganando más dinero en propinas.

Hooters ha sido acusada de “sexualizar” a sus empleadas, y de hecho en 2010 casi 400 empleados y exempleados en Sacramento emprendieron una acción legal contra la cadena de restaurantes por los uniformes, las horas de trabajo y el sueldo.