TREN PARLAMENTARIO

“Si Morelos escuchara al PAN, se retorcería en su tumba…”

VICENTE BELLO

En tratándose de discursos, hasta el PAN rendía honores al cura Morelos.  Y de Morelos decía que es “uno de los hijos predilectos de la patria”.  En voz del diputado Rodrigo Sánchez Zepeda, el panismo decía: “Morelos, junto con otros grandes personajes de la época, encabezó la lucha que unos años antes más tarde desembocaría en la consolidación de la nación libre y soberana”.

Y añadía: “En Morelos, las mexicanas y los mexicanos de todas las generaciones encontramos uno de los pilares de los símbolos más sólidos y respetados de nuestra patria, no solo por haber ofrendado su vida en el camino a la consecución del ideal de la Independencia, sino porque lo hizo con la grandeza que solo nace del amor y su amor a la patria ha sido y es tan grande que sigue vive y vigente, sigue irradiando nuestras ansias libertarias y cabalga hoy con nosotros y nos repite hoy, como hace más de 200 años: morir es nada, cuando por la patria se muere”.

Restallaba el panista: “La trascendencia de Morelos es la de haber encarnado y escrito palabras lanzadas contra el tiempo y seguir triunfando con ellas. Baste la cita del célebre fragmento de su máximo ideario, como ya lo han dicho aquí, Los Sentimientos de la Nación, para entender el sentido de su lucha, el sentido de su causa política, que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicen nuestro Congreso deben ser tales que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la indigencia y la opulencia, que nos quede claro”.

A contrapelo de la historia de su partido, el panista seguía: “El pensamiento de Morelos guía nuestra labor legislativa hacia el objetivo de construir una patria ordenada y sustentada en verdaderos principios democráticos y una patria incluyente. Palabras que nos invitan a trabajar con ahínco en la tarea de fortalecer la República y sus instituciones. La separación de poderes, los pesos y contrapesos que evitan los abusos de poder. Una República con visión federalista y con sentido de justicia.

“… Morelos decía que la felicidad del pueblo y de cada uno de los ciudadanos consiste en el gozo de la igualdad, seguridad, propiedad y libertad. Qué lejos está hoy México de alcanzar esa felicidad. Muy lejos estamos de gozar de igualdad. Lo que hoy priva son las desigualdades económicas, políticas y sociales. Qué lejos estamos de tener seguridad. Hoy México no está en paz, las familias no se sienten tranquilas, la sociedad percibe una latente inseguridad. Basta con revisar las estadísticas reales, no los otros datos.

“Qué lejos estamos de las libertades, cuando de la más alta esfera del poder se hacen juicios sumarios y se ataca la libre expresión, muy ad hoc a lo que pasa hoy. Hoy, ante la dispersión informativa que se genera todos los días desde Palacio Nacional, ante la polarización y división social, ante el riesgo de la pérdida de nuestra identidad como nación, es necesario recurrir a nuestra riqueza histórica, para hacer que lo valores encarnados en los símbolos luminosos de nuestros próceres, entre los cuales destaca por supuesto la personalidad de José, María Morelos y Pavón…”

Último orador fue el de Morena: Leonel Godoy Rangel, quien dijo: “Sin duda el gran Siervo de la Nación, José María Morelos y Pavón, se retorcería en su tumba si oyera en este momento las palabras del partido conservador actual. José María Morelos y Pavón fue el padre del moderno Estado mexicano. En Chilpancingo constituyó el primer Congreso mexicano, lo defendió con su vida sin ser él legislador.

“… José María Morelos y Pavón redactó los 23 Sentimientos de la Nación, que es nuestra carta fundacional de la nación mexicana y lo hizo pensando en desaparecer no la esclavitud nada más, sino las desigualdades en México.

“José María Morelos y Pavón tuvo esa grandeza y esa humildad, por eso, yo considero que hoy, hablar de José María Morelos y Pavón debería de ser una congruencia histórica y revolucionaria. Juan Nepomuceno Almonte, junto con el arzobispo primado de México, Pelagio Antonio de Labastida fueron a ver al príncipe extranjero en Austria para pedirle que viniera a gobernar a México.

“Ellos no podían derrotar a los liberales juaristas, tenían que ir a buscar apoyo extranjero, que por cierto me recuerda la visita de los presidentes del PRD, del PRI y del PAN a Almagro, el secretario general de esa organización títere de los intereses norteamericanos a pedirle ayuda, porque no nos pueden derrotar con votos en México.

“Hay, sin duda, gente en la derecha que es democrática. Estrada Iturbide, un panista michoacano, moreliano, era de esa cepa, de los que no buscan golpes de Estado, de los que lucharon para que en este país se ganaran las elecciones con votos y no lo que fueron a hacer a la OEA, a pedir apoyo de alguien que promueve los golpes de Estado de la derecha, que por cierto nunca esa derecha golpista aquí en México condenó el golpe en Guatemala, en Panamá, en Chile y en todos los lugares donde pudieron.

“Esa derecha no la podemos considerar como parte de esta gran historia que el Siervo de la Nación, José María Morelos y Pavón, inició en la construcción de la nación mexicana. Hoy nosotros debemos de reivindicar ese espíritu libertario, progresista, austero, republicano, federalista de José María Morelos y Pavón representó para el México actual, y por eso larga vida a los Sentimientos de la Nación. Larga vida a José María Morelos y Pavón”.