UN DÍA ESPECIAL

Ptr. José Enrique Jiménez Blandón

                Agradecemos a todo nuestros amables lectores que se han comunicado con nosotros, estamos orando por cada uno de ellos. No dudes en hacerlo, estoy convencido de que Dios tiene la solución a tu problema. Ten ánimo.

El versículo que vamos a utilizar para nuestra meditación lo encontramos en Josué 1: 11 que dice: “Id por el campamento y dad esta orden al pueblo: “Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán para entrar a poseer la tierra que Jehová, vuestro Dios, os da en posesión”.

Analicemos juntos. El gran día estaba cercano. El pueblo de Israel había esperado cuarenta años ese momento. Finalmente, poseerían la tierra prometida. Sin embargo, antes tendrían que atravesar el río Jordán. No existe tierra prometida sin cruzar el Jordán, nunca la libertad sin el Mar Rojo, ni la gloria de la resurrección sin el sufrimiento del Calvario.

“Preparaos comida, porque dentro de tres días pasaréis el Jordán”. En el programa divino, el trabajo de preparación es tan importante como la ejecución. Lo que Dios nos está diciendo es lo siguiente: en el momento de la crisis será fácil percibir quién “preparó comida” y quién no.

En la parábola de las diez vírgenes, cinco de ellas hicieron provisión y cinco no la hicieron. Pero ambas aguardaban el regreso de Cristo, ambas creían las mismas cosas. La diferencia estaba en que las prudentes hicieron provisión y las insensatas vivían al día, con lo mínimo indispensable de alimento espiritual. Las insensatas se limitaban a leer la meditación matinal, mientras que las prudentes pasaban mucho tiempo a solas con Jesús en meditación, oración y estudio de la Biblia.

Entre los discípulos hubo la misma situación. Once andaban con Jesús, participaban de sus actividades, comían con él, formaban parte de la misión. Pero cuando llegaba la noche, los once buenos discípulos se retiraban a descansar, mientras uno de ellos, Juan, quedaba a solas con Jesús. Este discípulo era el típico cristiano que salía de la rutina de ser apenas un buen hijo de Dios. Quebraba la monotonía, salía de la mediocridad espiritual y recostaba la cabeza en el corazón de Jesús.

Sólo se vio la diferencia en el momento de la crisis. Cuando el Maestro fue preso, los once lo abandonaron. El único que lo acompañó hasta la cruz fue el que “preparó comida antes de atravesar el río Jordán”.

El gran día está cercano. Pronto, muy pronto, veremos a Jesús volviendo en gloria. Pronto, muy pronto, entraremos a tomar posesión de la tierra que el Señor, nuestro Dios, nos prometió. ¿Cuánto tiempo pasamos cada día con Jesús? ¿Estamos preparando alimento para atravesar el Jordán? Dime, ¿qué decisión tienes que tomar para prepararte para ése glorioso encuentro?

No lo dudes más. Ese día como ningún otro viene y el Señor Jesús quiere que tu formes parte de su pueblo. Ve a él así como estas. Jesús necesita una sola oportunidad para hacer grandes milagros en tu vida. Dásela ahora, no te vas arrepentir te lo digo por experiencia propia. Jesús viene muy pronto. Que Dios te bendiga. Amén.