TREN PARLAMENTARIO

De cómo Monreal hace feliz a la oposición

VICENTE BELLO

Una pregunta que, al menos horas después de su aprobación, nadie podía y quería responder en el Senado, es ¿cómo es que Ricardo Monreal consiguió que el PAN, PRI, PRD y MC aceptaran votar en  favor de la nueva Ley Federal de Revocación de Mandato, si apenas en la víspera estaban necios y decididos a no respaldar una ley que han considerado contraria a los intereses de quienes en 2018 se fueron al ostracismo y ahora andan como fantasmas insepultos tratando de espantar con petates del muerto?

Morena, o sea Monreal en el Senado, aceptó de facto modificar 29 artículos al dictamen que había sido aprobado en comisiones, horas atrás.  ¿Cuál es el saldo de esos cambios? En la madrugada, cuando a este dictamen se le aprobó,  ninguno o al menos la mayoría –al menos eso trascendía- de los senadores de Morena,  sabían con exactitud qué tanto estaría modificando el rumbo del dictamen, respecto de sus orígenes.

Lo que sí, evidentemente, se consintió fue el cambio de la redacción de la pregunta –única y central- de la consulta para la revocación del mandato presidencial en marzo de 2022:

La original, era: “¿Estás de acuerdo en que (nombre), presidente de los Estados Unidos Mexicanos, continúe ejerciendo el cargo hasta que concluya su mandato?”

La nueva redacción de la pregunta, cedida por Morena en las últimas horas, es: “¿Estás de acuerdo en que a (nombre), presidente/a de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de confianza o siga en la presidencia de la República hasta que termine su periodo?”

Esta frase insertada por la oposición y, al parecer, también por Monreal, sí va a poner en aprietos no esperados a Morena y al presidente de la República, porque es de presumir que desde ahora será el eje de la campaña propagandística que viene, de parte de quienes quieren que el actual titular del Ejecutivo Federal se vaya de la presidencia de la República.

Otro cambio concatenado con esta intencionalidad, sin duda, consiste en haber bajado de 50 a 40 por ciento de las personas inscritas en el padrón electoral, como una participación vinculatoria para el titular de la presidencia. Es decir, el presidente tendrá que renunciar con menos votos, si la mayoría de quienes voten deciden por que se vaya.

Nadie como el senador panista Damián Zepeda para explicar por qué en el PAN votaban felices una ley que, hacía unas horas, odiaban:

“Hoy los senadores del PAN decimos sí a la democracia directa en este país. El día de hoy las y los senadores del PAN le decimos sí a regular bien la revocación de mandato y lo hacemos por un punto muy básico, somos demócratas, creemos en la democracia, creemos que la gente tiene derecho a decidir su gobierno y creemos que la gente, así como tiene derecho de poner un gobernante, tiene derecho a quitar a quien considera que ya no lo es, a quien ya le perdió la confianza.

“Se piensa en algunos lugares que hoy se debatía si nacía o no la revocación de mandato, eso no es así. El derecho a revocar a los gobernantes, presidente de la República, y por cierto también gobernadores, que está vencido, nació en 2019, eso ya no estaba a debate hoy.

“En esa reforma quedó establecido qué es la revocación de mandato, la conclusión anticipada del cargo de presidente de la República o de gobernador, en su caso, por pérdida de confianza, no hay lugar a dudas.

“Quedó claro quién la puede pedir, 3 % del listado nominal con al menos 17 entidades federativas.

“Quedó claro quién lo organiza, el INE. Quedó claro quién la puede difundir, el INE. Quedó claro cómo es vinculatoria cuando participa al menos el 40 % de la gente y vota la mitad más uno de los votos válidos a favor de que se revoque o se destituya, eso ya no estaba a debate hoy.

“Hoy estaba a debate la reglamentación secundaria, pero se puso en duda el corazón de la reforma constitucional, había una intentona de simular, de convertir la revocación de mandato en ratificación de mandato, y eso no es así.

“Y afortunadamente hoy la regulación no queda así, y queda expresamente que los ciudadanos van a decidir si se revoca al presidente de la República por pérdida de confianza o sigue en el cargo, y logramos un consenso que dejara satisfechas a todas las partes.

“Yo eso, nosotros eso lo celebramos. Ahora bien, aprobar la legislación de revocación de mandato no significa que se vaya a pedir la revocación de mandato, ese es un derecho del ciudadano que debe de tenerlo, claro.

“Yo dejo una pregunta aquí, ¿sí o no hubiera sido muy bueno para este país que se quitaran algunos expresidentes? Claro que sí, y, quizás, es más fácil visualizarlo con gobernadores. ¿Sí o no hubiera sido bueno y se le hubiera evitado un mal a muchos estados si se hubiera quitado a tiempo malos gobernadores?

“Ejemplos de casos de escándalo. ¿No hubiera sido bueno para Veracruz quintar a Javier Duarte a tiempo? Yo creo que sí. O a Borge, en Quintana Roo, o a otros de otros partidos en otros lugares, o algunos actuales. Claro que sí, ¿quién va a estar en contra de que el ciudadano pueda tomar en sus manos el destino de México, de su estado y quitar a un mal gobernante?

Una pregunta quedó en el aire: ¿En San Lázaro, este acuerdo de Monreal con la oposición será refrendado?