Mujer fitness se cuelga de los colmillos de un elefante para ejercitarse

A través de redes sociales una mujer presumió el haberse colgado de unos colmillos de elefante para ejercitarse, acción que despertó la indignación de usuarios de redes sociales.

La práctica abusiva en contra de los elefantes tuvo lugar en el santuario ‘Aventuras con elefantes’, que permitió que una turista se colgara de los colmillos de un elefante para realizar flexiones y ejercitarse.

La mujer identificada como Emma Roberts decidió realizar las flexiones y ejercitarse colgándose de los colmillos de un elefante en el parque ubicado en Mabula, Sudáfrica, el cual se promociona en redes sociales como un “santuario y reserva dedicados a la conservación de elefantes”.

Tras difundirse la fotografía en redes sociales y datos sobre los involucrados en este acto de maltrato y crueldad animal, la responsable no se disculpó y se limitó a decir que a quien le avergüencen sus actos de flexiones en los colmillos de un elefante es porque no tiene educación.

Asimismo, la mujer quien se colgó en los colmillos de un elefante compartió otra fotografía en donde explicaba que ese había sido un momento increíble con el elefante, mientras dio una serie de argumentos sobre lo que era crueldad sobre los animales; sin embargo, la ola de críticas y ataques hacia ella no cesó y la obligaron a cerrar sus redes sociales.

¿Quienes son ‘Aventuras con elefantes’ en realidad?

De acuerdo al hilo que presenta en Twitter el periodista Yashar Ali, ‘Aventuras con elefantes’ es en realidad un falso santuario en donde se promocionan como un lugar en donde protegen a los elefantes cuando en realidad los explotan y lucran con ellos.

Este parque, según la información proporcionada, es propiedad de la familia Hensman que, hasta 2002 realizaron actividades agrícolas con elefantes hasta que fueron expulsados por Robert Mugabe, ex primer Ministro de Sudáfrica.

Ante esto, decidieron abrir un “santuario” en donde continúan con la explotación y degradación de los elefantes -tal y como la mujer que se colgó de los colmillos de uno para ejercitarse-, ofreciendo incluso montarlos, una práctica que ya ha sido considerada como cruel y abusiva; además de que son obligados a realizar trucos y tomarse fotografías con los turistas, algo que de ninguna manera un santuario real permitiría.

Con información de Yashar Ali.