Mundo Tlacuache

Por Agustín Ramírez Isidro

No se hagan bolas

Estamos viviendo un momento de incertidumbre a nivel mundial y entre que son peras o son manzanas, en países como México hay procesos de cambio de guardia.

Países como Colombia han decidido dar un golpe de timón y cambiar de mares, en este caso, con Gustavo Petro, líder de izquierda que formo parte de una guerrilla urbana del país del café.

Algo que está cimbrando no solo a Colombia es la revolución democrática de la izquierda.

Desde la llegada de Alberto Fernández en Argentina en 2018, junto al presidente López Obrador en México, hemos tenido cambios en los países eje de Latinoamérica.

Ahora con la llegada de Petro en Colombia y de Gabriel Boric Font en Chile, de a poco la izquierda de Sudamérica vuelve al escenario tras los reveses sufridos a inicios de la década pasada.

Ahora solo Brasil y Perú tienen en sus puestos personas que no representan los ideales de la ´revolución` de la izquierda.

En Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, el líder de este grupo de izquierda que está volviendo al ruedo, parece tener las ganas de retornar al poder y de seguir dirigiendo al gigante del sur en su afán de demostrar que la izquierda social funciona en cualquier parte del mundo.

Y no es afán. El líder brasileño es el principal de un grupo de políticos que han brillado en el sur desde hace tiempo.

Está por encima de Cristina Fernández, la exmandataria argentina, de Evo Morales en Bolivia y el finado Hugo Chávez en Venezuela.

El será quien guie a la izquierda latinoamericana hacia un futuro más promisorio.

MEXICO Y SU DESICIÓN

El caso nuestro es particular. Estamos hablando de la sucesión más importante del siglo en el país. Solamente hay dos opciones, en una esperan los tiempos y en la otra ni tienen orden y sus figuras solo crean dudas.

Será cuestión de esperar unos años más para saber por quién se inclina la militancia del movimiento.

La forma en que Morena decidirá su siguiente candidato y, según encuestadoras, próximo presidente de México si las elecciones fueran hoy, será a través de encuesta.

Esto habla de una continuidad en los procesos de selección de candidatos en el movimiento, mismo que trae consigo un sistema propio que puede ser de confianza para los militantes.

ADÁN, EL JINETE

A quien muchos sectores ven como el ideal para la continuidad es Adán Augusto López Hernández, por su cercanía con la gente, su capacidad para negociar, su apertura con la oposición y su franqueza a la hora de hablar.

La gente ve con buenos ojos al tabasqueño, quien podrá ser el nuevo mandamás de México.

CLAUDIA, LA OPORTUNIDAD

Si algo caracteriza al Jefe de Gobierno en turno, sea quien sea, es que puede ser una figura determinante en cualquier elección. No creo que la actual Jefa de gobierno dude en contender, pero una eventual candidatura a ella sería un hecho de historia para México, quien ha postulado a mujeres en diferentes partidos para contender por la presidencia. Claudia Sheinbaum ocupa el segundo puesto en las encuestas.

MARCELO, EL CARNAL

Marcelino, pan y vino, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, entre 2006 y 2012, es el único en ese puesto que ha concluido su mandato, hasta ahora.

Sus aspiraciones parecen traer el día que declinó a favor de AMLO en las elecciones del 2000, misma declinación que hizo decaer a Jesús Silva – Herzog, achicó a Santiago Creel y lo hizo ganar la Jefatura de Gobierno.

Historias de dar y recibir. Falta ver que le depara al canciller mexicano, con miras en las elecciones de 2024.