El día del presidente

Texto: Agustín Ramírez
Fotos: Mediateca del INAH

Cada primero de septiembre, salvo durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari (1988 – 94) todos los presidentes de México entregaban en persona y daban lectura al informe de gobierno frente al Congreso de la Unión, cuando Senado y cámara baja sesionaban una vez por año en conjunto en el Salón de sesiones de San Lázaro.

Esa costumbre se rompió en el sexto informe de Vicente Fox (2000 – 06) cuando diputados perredistas tomaron la tribuna negando al presidente de la República dar su último mensaje en medio de la crisis política generada a partir de las elecciones de julio de 2006.

A partir de entonces la tradición se rompió y el día del presidente pasó a ser el día de la conferencia, ya que ahora quien entrega el informe es el secretario de Gobernación y el análisis y lectura se da en ambas cámaras, además de citar a comparecer a los secretarios de estado.

En la ‘época dorada’ del presidencialismo, se escucharon diferentes frases que marcaron no solo el informe de gobierno, sino la presidencia del mandatario en turno y la vida política, económica, social y hasta moral de México. Te presentamos algunas:

Hemos sido tolerantes hasta excesos criticados; pero tiene su límite y no podemos permitir ya que siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico, como a los ojos de todo mundo ha venido sucediendo.

Gustavo Díaz Ordaz, presidente de México (IV Informe de gobierno, 1968)

Por mi parte, asumo íntegramente la responsabilidad: personal, ética, social, jurídica, política histórica, por las decisiones del Gobierno en relación con los sucesos del año pasado.

Gustavo Díaz Ordaz, presidente de México (V Informe de gobierno, 1969)

México tendrá, porque lo ha merecido, un gobierno digno de su destino. (…) Ha llegado a un plano de su desarrollo en el que sólo los hombres conformados en el estudio y la auténtica militancia, reflexivos en la decisión y valientes en la conducta, pueden aspirar a conducirlo. Por eso entregaré con toda mi esperanza, con toda mi certidumbre de mexicano, el mandato supremo de la República a José López Portillo.

Luis Echeverría Álvarez, presidente de la República (VI Informe de gobierno, 1976)

A los desposeídos y marginados, a los que hace seis años les pedí un perdón que he venido arrastrando como responsabilidad personal. (…) Hicimos todo lo que pudimos, incluso nos lo han satanizado; pero afirmo que sigue siendo imperativo del sistema, conquistar por el derecho y el desarrollo, la justicia. Más no pude hacer.

José López Portillo, presidente de la República (VI Informe de gobierno, 1982)

Ni los veo, ni los oigo*

Carlos Salinas de Gortari, presidente de la República (III Informe de gobierno, 1991) *(a diputados del PRD)