Periquitos mueren por sequía y calor

En los primeros días de mayo se registraron temperaturas de hasta 42°C, por encima del promedio en el estado, esto y la poca disponibilidad de alimento y agua, estaría causando el deceso de estas especies que comúnmente se ven pernoctar en el parque Tomás Garrido

Villahermosa

El pasado miércoles 5 de mayo, en la capital tabasqueña alcanzamos los 42°C, superando, en promedio, los 38°C que soportamos la última semana del mes de abril. Ese día por la tarde, dos personas me avisaron que habían encontrado algunos periquitos muertos y otros “medio vivos” en la avenida Paseo Tabasco, justo frente a la Torre Empresarial. Una de estas personas recogió a un periquito sofocado y mientras lo llevaba a su casa, me pidió ayuda para reanimar a la pequeña ave. Le aconsejé brindarle principalmente agua, un lugar fresco y alimento. Al día siguiente, el jueves 6, hice un pequeño recorrido por la zona que me comentaron y para sorpresa mía encontré cuatro periquitos muertos en las banquetas y entre arbustos.

Se trata de Eupsittula nana, mejor conocido como perico pecho sucio, un ave de la familia de los loros que se distribuye ampliamente en México, principalmente en la planicie costera del golfo, Oaxaca, Chiapas y en la península de Yucatán. Es un periquito que tiene las puntas de sus alas color azul y un peculiar anillo color blanco alrededor de sus ojos. Se encuentra listado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y catalogada como sujeta a protección especial.

GOLPES DE CALOR AFECTAN A LA FAUNA URBANA

Por las tardes es común admirar decenas de estos periquitos verdes que llegan a pernoctar (pasar la noche) en los árboles del parque Tomás Garrido Canabal. Algunas personas me han reportado periquitos volando muy bajo o descansando en las ventanas de su casa sin huir de la gente, algunas aves incluso dejan tocarse y agarrarse. En mi columna anterior les hablaba de las islas de calor en las ciudades, y les aseguro que la muerte de estos periquitos es una de las consecuencias de tanto calor concentrado en esta zona y a la poca disponibilidad de agua. Claro que una muestra de 6 periquitos, sin revisión anatómica detallada y sin estudios de disección, no son suficientes para afirmar esta problemática o atribuirle otras causas, pero no podemos pasar por alto estos eventos que de una u otra manera son avisos de la naturaleza para que seamos más consientes acerca del daño que están sufriendo muchas especies como consecuencia directa o indirecta de la actividad humana, eventos que probablemente se vayan haciendo más evidentes y comunes.

En Nuevo México y en Texas, Estados Unidos, en septiembre del año pasado muchas personas y expertos en aves reportaron hasta 400 casos de aves muertas y moribundas sin alguna razón aparente en muchos condados de aquellos estados. Dicha mortandad la atribuyeron a consecuencia de los incendios forestales de California,como principal generador de estas misteriosas muertes. Afirmaron que el calor ambiental provocado por las llamas habría hecho que las aves emprendieran su migración otoñal antes de lo normal. Y que eso también hubiese secado y quemado sus fuentes de agua y alimentos. Algunos también comentaron que las aves pudieron haber inhalado humo y sufrido daño pulmonar.

Los animalitos silvestres con los que convivimos en la ciudad también se ven afectados debido a las constantes altas temperaturas de esta temporada de sequía. Muchas lagunas hoy en Tabasco han reducido a más del 60% sus aguas y varios arroyos están completamente secos, afectando en primer lugar a la fauna que necesita de sus aguas para vivir.

En Tabasco y en los trópicos no se viven las cuatro estaciones del año, como se da en los países más cercanos a los polos, nuestro año se divide en dos estaciones o temporadas, una de sequía y otra de lluvias. La flora y fauna de nuestra región están adaptadas a vivir en estas condiciones, pero en los últimos años, todo ha ido cambiando drásticamente y en muy poco tiempo, por ejemplo, algunos árboles florean antes de tiempo, ya no llueve demasiado o llueve en tiempos que antes no, las inundaciones son más graves y prolongadas, las temperaturas suben, la sequía cada año es peor, etc. Hemos alterado tanto al planeta y sus ciclos, y todos los seres vivientes sufriremos poco a poco estos efectos si no empezamos a cambiar de hábitos.

Aprovecho para recordarles que no compren ninguna especie de cotorro, loro o perico que le ofrezcan a vender. En los meses de marzo, abril y mayo es cuando hay polluelos en los nidos y los cazadores derriban árboles para poder obtener las crías y venderlas. Esta práctica contribuye a poner en peligro de extinción a varias especies de loros mexicanos. Más de la mitad de los animales colectados mueren debido a las malas prácticas de manejo y alimentación. No seamos partícipes de este comercio ilegal.

Afortunadamente al día de hoy que se publica esta columna, el periquito que rescatado está vivo y recuperándose en una jaula espaciosa y se liberará en la siguiente semana cuando determine su estado de salud. Síganme en mis redes sociales: Instagram y YouTube: @javinature.

Eupsittula nana, (perico pecho sucio).

Ave de la familia de los loros. Se distribuye ampliamente en México, principalmente en la planicie costera del golfo, Oaxaca, Chiapas y en la península de Yucatán.

Tiene las puntas de sus alas color azul y un peculiar anillo color blanco alrededor de sus ojos.

Se encuentra listado en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y sujeta a protección especial.

La semana pasada se encontraron al menos cuatro animalitos muertos sobre las banquetas y entre los arbustos

Este fue rescatado y se está recuperando. Será devuelto a su hábitat

Distintas especies están sufriendo daños por las drásticas alteraciones del clima

Instagram y YouTube: @javinature