Vendedoras ambulantes perseguidas

Mujeres vendedoras ambulantes con permisos de venta de productos tradicionales en las calles aledañas a los mercados del centro, demandaron la presencia del presidente municipal Samuel Toledo para que explique el porqué de la violencia en contra de ellas, por parte de los uniformados, cuando ellas cuentan con permisos desde hace años, mientras que, a los que acaban de llegar a vender hasta los protegen.

Un grupo de unas 100 mujeres solicitó la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) ante las constantes embestidas de los elementos municipales en contra de todas aquellas mujeres que pagan mensualmente sus permisos; pese a ello, su mercancía les es prácticamente “robada”. También exigieron la presentación de los productos porque sospechan que los agresores fiscales se los han quedado, pues no les entregan ningún documento de decomiso.

Concentradas a espaldas de la catedral capitalina, denunciaron que son constantemente agredidas por los fiscales, aun cuando ellas ya pagaron la anualidad de su “tarjetón”, así como el pago mensual, que van desde los 100 a 600 pesos, para vender golosinas, dulces tradicionales, tamales, arroz con leche, entre otras vendimias que ellas mismas preparan para tener un ingreso diario para el sustento familiar.

Señalan que los fiscales constantemente les exigen le muestren su tarjetón, “si no nos muestras tu tarjetón, te lo cancelamos”, cuando a los que integran Antorcha Campesina, ni los molestan. “Hace unos días encontramos la copia de una autorización de 163 vendedores ambulantes de esta organización, firmado por un tal Cristian, no recuerdo sus apellidos, cuando a nosotras, que llevamos años ahí, apenas un regidor nos pudo conseguir 25” aseguraron las inconformes.

Las quejosas llevan de 20 a 48 años vendiendo en los alrededores de los mercados que se encuentran en el centro, siempre han pagado sus respectivos impuestos a la tesorería municipal, señalan que nunca fueron tratadas tan mal como en la actual administración, por lo que doña Olga Patricia Sarmiento Domínguez, quien vende arroz con leche, solicitó la presencia del presidente municipal, Samuel Toledo, para que vea la forma de cómo son agredidas por los fiscales.

Un buen número de las mujeres que son hostigadas son madres solteras, entre algunas viudas, que tienen que trabajar diario para llevar el sustento a sus hijos, desde el jueves de la semana pasada no se les permite trabajar; el síndico municipal les ofreció una especie de indemnización de 150 pesos para reparar el daño causado.