Una ciudad se mudará

Los edificios se han agrietado y próximamente comenzarán a desplomarse.

Gracias a las minas que se encuentran abajo de Kiruna se vieron obligados a tomar esta medida de seguridad.
¿Cómo se cambia una ciudad de sitio? ¿Es posible trasladar a tantas familias y edificios a 3 kilómetros de distancia? Los habitantes de la ciudad sueca de Kiruma serán los primeros en experimentarlo. Y es que la permanencia en sus hogares de siempre peligra debido a una mina de hierro que se encuentra bajo sus pies. De lo contrario, la mina engullirá a la ciudad de manera que ésta empezará a agrietarse y sus edificios empezarán a caer.
La ciudad está atada de pies y manos, o más bien sus habitantes, porque o cierran la mina y los habitantes de Kiruna se quedan sin su único trabajo, o los vecinos son reubicados. Decisión difícil y costosa. El traspaso y todas las construcciones quedan a cargo de la compañía sueca White Architects. Kiruna se encuentra 145 kilómetros al norte del círculo ártico, lo que significa unas temperaturas de hasta 15 grados bajo cero.
La mina es la principal productora de hierro del mundo, y representa el 90% de abastecimiento de este mineral para Europa. Con todo lo que se produce allí se podrían construir seis Torres Eiffel por día, y lo peor (o mejor, según se mire) es que esta demanda va en aumento. Debido a esta gran actividad, la empresa minera estatal Luossavaara-Kiirunavaara reconoció que Kiruma tenía los días contados ya por el año 2004. Desde entonces las grietas están empezando a aparecer en las calles de la ciudad, lo que provocará un desprendimiento inmediato de los edificios y la obligada “mudanza”.
El traslado del que estamos hablando es una auténtica bestialidad. Duraría alrededor de 20 años y se tendrían que volver a construir 3.000 edificios, por no hablar de las 20.000 familias las que se verían afectadas por la existencia de la mina.