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El grabado de Behistun Rock

 El grabado de Behistun Rock

AGENCIA:
MÉXICO

Lo que observamos es un grabado de Behistun Rock, en Irán, a quien vemos arriba de la escalera es a Sir Henry Rawlinson, quien tradujo la escritura cuneiforme cuando estaba en este emblemático país asiático en 1835. Está inscrita sobre la pared de un acantilado en la provincia de Kermanshah, al noroeste de Irán, a unos 100 metros de altura.
La inscripción Behistun, que significa lugar del dios, es una inscripción multilingüe y un gran relieve rocoso. Fue ordenado inscribir por Darío I de Persia en algún momento posterior a su accesión al trono del Imperio persa en 522 a. C. y antes de su muerte en 486 a. C.
La inscripción incluye tres versiones del mismo texto, en tres lenguas diferentes, empleando escritura cuneiforme: persa antiguo, elamita y babilonio.
Fue un oficial del ejército británico, Sir Henry Rawlinson, quien transcribió la inscripción en dos momentos, en 1835 y 1843. Rawlinson pudo traducir el texto cuneiforme en persa antiguo, y los textos elamitas y babilonios fueron traducidos por Rawlinson y otros después de 1843.
Esta inscripción es a la escritura cuneiforme lo que la piedra de Rosetta a los jeroglíficos egipcios: el documento clave para el desciframiento de una escritura antigua desconocida que muestra el mismo texto en otro idioma conocido.
El texto de la inscripción es una proclamación de las hazañas de Darío I de Persia previas a su acceso al trono. Los tres textos, que presentan básicamente el mismo contenido, están escritos en tres lenguas distintas, usando para cada uno una adaptación de la escritura cuneiforme
Como dato curioso en 1598, fue que la inscripción atrajo por primera vez la atención de los eruditos de Europa Occidental, quienes llegaron a la conclusión errónea, de que era un relato de la ascensión de Jesús.
Lo bueno fue que en 1835 Sir Henry Rawlinson, oficial del ejército británico que entrenaba al ejército del Sah de Persia, empezó a estudiar seriamente la inscripción, y que a pesar de su inaccesibilidad, Rawlinson consiguió escalar el acantilado y copiar la inscripción en persa antiguo, y de ahí darnos a conocer lo que en verdad estaba escrito.

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