Mundo Tlacuache

Por Agustín Ramírez Isidro

Mi primer devaluación

Cuando uno es niño ignora las dificultades del mundo en su inmenso universo de decisiones.

Cuando nací en el invierno del 97 México atravesaba una serie de complicaciones económicas que apenas venía superando con las medidas del entonces presidente Ernesto Zedillo.

Al paso de los años la economía mexicana se recupero y reposiciono a nivel mundial entre el impulso petrolero de fines del sexenio foxista y el impulso al turismo en el mandato de Felipe del sagrado corazón de Jesús Calderón Hinojosa.

En el Peñismo las alarmas comenzaron a sonar cuando nos dimos cuenta que más de la mitad del PIB estaba siendo destinado al pago de la deuda externa.

Con la llegada del lopezobradorismo muchos se sugestionaron por el modelo estatista de los 70 que no solo en México, sino en muchas partes del mundo comenzó a reusarse.

La pandemia, sumado al conflicto en Europa del este, han creado una tormenta perfecta.

El proteccionismo parecer ser una solución incomoda para los diferentes países a nivel mundial puedan reordenar sus ideas.

Este modelo económico, vigente en México durante el Desarrollo Estabilizador, nos garantizó libertad financiera entre 1946 hasta 1970.

Las políticas de Echeverría y el ataúd económico de José López Portillo fueron el pretexto de los grupos que, sin replicar a nadie, tenían tendencias neoliberales, para escalar y cambiar el rumbo del sistema económico mexicano.

A diferencia de hoy, en aquel entonces México era el conejillo de indias de las potencias ‘imperialistas’.

Tanto Reino Unido como Estados Unidos abandonaron el sistema de bienestar de un estado y dieron rienda suelta a particulares.

MÉXICO, LA CRISIS

Ahora bien, desde esa época nuestro país ha pasado diversas penumbras.

En materia económica, la más reciente fue en 2008 y 2009.

Agustín Carstens lo dijo en aquel lejano año de la primera pandemia del milenio: a México le va dar un catarrito …

Esta vez parece que en lugar de catarrito será un resfriado que nos ha puesto en alerta todos.

No se trata de ocultar nada. El mismo Gobierno Federal esta haciendo lo propio por evitar que la inflación aumente.

A ningún gobierno le gusta ver su país comenzando una crisis.

Lo que menos quiere el presidente López Obrador es que la económica de los mexicanos se vea todavía mas afectadas por esta situación.

El ‘subsidio disfrazado’ que tanto se ha denunciado por miembros de la malformada oposición, ha sido practicado ya en Estados Unidos.

Más allá de los incentivos que si bien pueden ayudar, decisiones como el seguir impulsando los programas sociales ayudan a que no se desbarate el sistema financiero.

FRIJOL CON GORGOJO

Como dije, al presidente de la República no le gusta la idea de ver calles con desempleados o aumento en la cantidad de crímenes en todo México.

Con el simple hecho de promover, tal vez de forma no visible, la recuperación financiera.

El detonar un modelo de desarrollo hace todavía inimaginable que se toquen esos temas de forma seria, porque quienes se encargar de salvar el mundo son aquellos que seguirán en la disposición de seguir caminando.

En todo momento, es bueno aclarar que todos los gobiernos del mundo están trabajando, pero es relevante mencionar que debemos cuidar el sencillo, el tostón y hasta lo que sobre.