EL A, B, C DE LA REVOCACIÓN DE MANDATO

Alonso M. Puon

El próximo 10 de abril del presente año, será una fecha que quedará grabada como un precedente histórico en la vida democrática del país, día en el que se llevará a cabo por primera vez en México el ejercicio  ciudadano de revocación de mandato hacía nuestro Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador. Ante un acontecimiento tan importante, es necesario cumplir con nuestro deber ciudadano de mantenernos informados, es por ello, que he preparado este artículo donde les comparto el a, b, c de la revocación de mandato y mi perspectiva sobre el mismo, con la finalidad de mantenerlos informados con datos reales y fundamentados.

La revocación de mandato es un ejercicio de democracia directa, el cual data sus orígenes a mediados del siglo XIX en Suiza; la revocatoria es un instrumento de participación democrática y ciudadana, por medio del cual los ciudadanos pueden ejercer su derecho de destituir mediante votación a un funcionario público antes de que culmine su encargo por el que fue electo. Dicho ejercicio democrático sigue estando vigente en Suiza, en donde se puede ejercer hacia los órganos legislativos locales y los ejecutivos cantonales. Estados Unidos es otros de los países que contempla la revocación de mandato, donde se aplica a nivel local; en 1911 Hiram Gill presidente de Seattle fue separado de su cargo mediante la revocatoria, y uno de los ejercicios de revocación más recientes en este país fue en septiembre del 2021 en el Estado más poblado y rico de los Estados Unidos, California, en donde la ciudadanía ejerció su voto para que el Gobernador Gabin Newsom continue su mandato hasta enero del 2023. En América Latina tenemos varios países que también contemplan la revocación de mandato, algunos solo a nivel local y otros a nivel local y federal, como por ejemplo: Argentina, Colombia, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Panamá.

Podemos apreciar que la revocación de mandato está presente en estados modernos como  Suiza, esto es derivado de que esta herramienta de participación democrática directa es una “válvula de seguridad para la democracia”, en donde la finalidad que tiene es garantizar una vía a la ciudadanía para que en caso de que el gobernante en turno no cumpla con las expectativas, este pueda ser sometido a una consulta ante un cuerpo electoral y así promover la remoción de dicho mandatario antes de que finalice su periodo.

La revocación de mandato necesita un reconocimiento normativo, por lo que regularmente suele estar plasmado en las constituciones; en el caso de Mexico, el Congreso de la Unión aprobó el decreto por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual fue publicado el 20 de diciembre del 2019 en el Diario Oficial de la Federación.

No es suficiente con que la revocatoria se encuentre descrita en nuestra Constitución, ya que para que  pueda tener operatividad, también necesita de una ley que la regule, es por ello que el pasado septiembre del 2021 la Cámara de Diputados con 290 votos aprobó la Ley Federal de Revocación de Mandato, misma que fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el 14 de septiembre del mismo año.

Con la entrada en vigor de la Ley Federal de Revocación de Mandato, fue entonces que la ciudadanía con 3,451,843 firmas lograron encausar al Instituto Nacional Electoral  para que este llame a una consulta ciudadana y se realicé el ejercicio  de revocatoria por primera vez en México, cabe mencionar que de acuerdo al marco normativo es necesario contar con al menos el 3% de firmas de la lista nominal en al menos 17 entidades federativas, por lo que con las firmas recabadas se logró el 125.15% respecto al porcentaje establecido por la normatividad.

Para el próximo 10 de abril, el INE cuenta con más de 94 millones de papeletas impresas con las cuales debe garantizar la participación de toda la ciudadanía; en dichas papeletas estará impresa la siguiente pregunta:

“¿Estás de acuerdo en que a Andrés Manuel López Obrador, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de la confianza o siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?”

Debajo de esta pregunta podemos encontrar 2 opciones de respuestas:

R1.- Que se le revoque el mandato por pérdida de la confianza.

R2.- Que siga en la Presidencia de la República.

En dicha boleta, cada ciudadano es libre de decidir la respuesta por la cual se sienta más identificado, y hacer valer su derecho y libre expresión, por ejemplo: si tu eres partidario y consideras que AMLO ha estado ejerciendo un buen trabajo o que ha cumplido con lo que propuso al inicio de su mandato, puedes optar por la respuesta 2 y estar a favor de que Andrés Manuel López Obrador siga en la Presidencia de la República.

Como podemos percibir, la pregunta que encontraran en sus boletas el próximo domingo es muy certera, y nos habla de revocar el mandato por pérdida de confianza o que siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo; pero diversos medios y actores de oposición tratan de descontextualizar la información haciendo creer a la ciudadanía que se trata de una extensión de mandato y fundamentándose con estas patrañas que solo confunden a la población y la desinforman, cuando la verdad es que se trata de un ejercicio democrático en donde tu tienes la libertad de expresión y de raciocinio  para poder elegir la respuesta con la que mejor te sientas representado.

Desde mi perspectiva, considero que el ejercicio de Revocación de Mandato a llevarse este próximo 10 de abril, es una herramienta útil e indispensable para la ciudadanía, con la que quedará marcado un antecedente histórico y democrático para que los mexicanos en caso de requerirlo puedan solicitar la revocación de mandato de sus gobernantes; si bien es cuestionable el por que Andrés Manuel López Obrador se arriesga a enfrentar una consulta que ponga en tela de juicio su trabajo en comparativa a la aceptación ciudadana, podemos orientarnos en 2 ejes: el primero, es que debe estar consciente de la gran labor que está haciendo con los sectores olvidados en otros sexenios y se siente seguro del respaldo que tiene su trabajo; el segundo, me parece bastante coherente que al ser una reforma y una herramienta instaurada bajo su mandato, es el primero que tiene que pasar por dicha consulta, por lo que no encuentro una razón para que la oposición desestime este ejercicio democrático, por el contrario de ser más inteligentes podrían observar que tienen en sus manos una nueva estrategia con la cual pueden quitarle la legitimidad al gobierno del ejecutivo en turno, pero su respuesta de estar en contra de un ejercicio democrático, no habla más que de la debilidad que tienen los grupos políticos como el PRI-PAN-PRD y que no les alcanza su capital político para aprovechar un ejercicio de revocación de mandato, alegan que AMLO es un mal gobernante, y ahora que tienen la herramienta necesaria para hacer que su mandato termine con antelación, hacen el llamado a las urnas vacías, por que saben que si llaman al voto en contra pondrían a la luz todas su carencias, y otro de sus temores es que la ciudadanía nos demos cuenta que el poder lo tenemos nosotros y que contamos con las herramientas de poner, quitar y ratificar a nuestros gobernantes conforme a los resultados del ejercicio de sus funciones.  Si en el 2010 y en el 2016 hubiera existido la revocación de mandato, ¿qué hubiera pasado con Felipe Calderón y Enrique Peña? Este 10 de abril, tu tienes la decisión, has valer tu derecho a la participación democrática y vota por tu bienestar.