Emilio Lozoya Austin, el exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), permanecerá con vigilancia las 24 horas del día y estará aislado para evitar su contacto con el resto de la población. 

Y es que esta decisión fue tomada por el juez Artemio Zúñiga luego de que se le dictara prisión preventiva al exfuncionario peñista en el Reclusorio Norte, mismo lugar en donde también están presas otras personas acusadas por Lozoya. 

Se trata del exlegislador panista Jorge Luis Lavalle, señalado de supuestamente recibir sobornos para aprobar la Reforma Energética. 

De igual forma, están otros funcionarios de gran peso como Javier Duarte o el abogado Juan Collado.

Lozoya ingresó al penal la tarde del miércoles dos horas y media después de que concluyó su audiencia en la que se le ordenó la prisión preventiva por riesgo de fuga tras las fotos tomadas por Lourdes Mendoza en el restaurante Hunan. 

Luego de hacerle una certificación general de su estado de salud, y aplicarle una prueba de coronavirus, Lozoya fue ubicado en un área de acceso restringido. 

“Está ahora en una zona de observación sanitaria y, aunque inminentemente será trasladado a otra, no compartirá celda con otros políticos presos”, precisaron. 

Además, señalaron que la vigilancia a Lozoya es para “salvaguardar” su integridad, por lo que tendrá videovigilancia. 

Lozoya, de 46 años y que dirigió Pemex entre 2012 y 2016, fue capturado en España en febrero de 2020 y extraditado a México en julio de ese mismo año.

Había llevado su proceso con medidas cautelares como parte de un acuerdo con la Fiscalía a cambio de testificar contra otros presuntos involucrados, entre ellos el expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018). Pero en una audiencia realizada este miércoles, la Fiscalía consideró que Lozoya “no ha cumplido con los requisitos para obtener un criterio de oportunidad” y solicitó la prisión preventiva al “existir riesgo de fuga”.

La Fiscalía ratificó los cargos de uso de recursos de procedencia ilícita, asociación delictiva y cohecho contra el exdirectivo, que de ser hallado culpable podría ser condenado hasta 30 años de prisión.

Durante la audiencia, según la fuente judicial, Lozoya “refirió que es inocente y que están llegando a un acuerdo para reparar el daño” aún cuando “no haya tenido responsabilidad”.

(Con información de El Financiero).