Notas desde San Lázaro.

VICENTE BELLO

Las comisiones de Puntos Constitucionales y de Energía de la Cámara se han ayuntado a partir de ayer bajo el sello de Comisiones Unidas para comenzar al proceso de revisión y estudio, con fines de dictamen, de la iniciativa presidencial de reformas a los artículos 25, 27 y 28 constitucionales en materia energética.

La mesa directiva fue quien turnó a dichas comisiones  la iniciativa enviada por el presidente de la República y fue ella la que, en un texto, informa que el documento presidencial “propone un nuevo sistema eléctrico mexicano en el cual el Estado recupere la conducción del sistema eléctrico nacional, a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que se convierte en organismo del Estado, responsable de su planeación y control, autónomo en el ejercicio de sus funciones y en su administración”.

La mesa directiva –presidida por un diputado de Morena- se hace eco de los considerandos de la iniciativa, en la que se afirma que “el Estado, a través de la CFE, preservará la seguridad energética, la autosuficiencia energética y el abastecimiento continuo de energía eléctrica a toda la población, para garantizar el derecho humano a la vida digna”.

De acuerdo con los considerandos de la iniciativa de marras, “se establece a la electricidad como área estratégica a cargo del Estado, en los términos que históricamente fundaron el desarrollo eléctrico nacional, incorporando la generación, conducción, transformación, distribución y abastecimiento de la energía eléctrica como procesos indivisibles.

“Otorga facultades al Gobierno Federal para establecer reservas nacionales sobre bienes en los que el dominio de la nación es inalienable e imprescriptible, se incorpora el litio y demás minerales estratégicos para la Transición Energética, los cuales no podrán ser concesionados”.

Refiere la mesa directiva que la iniciativa presidencial “destaca que corresponde exclusivamente a la Nación el área estratégica de la electricidad, consistente en generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer energía eléctrica. La Nación aprovechará los bienes y recursos naturales que se requieran para dichos fines. Se suprime el concepto de ‘empresas productivas del Estado’, y lo sustituye por el de ‘organismos del Estado”.

En la iniciativa de López Obrador, informó la mesa directiva, “se señala que no constituirán monopolios las funciones que el Estado ejerza de manera exclusiva en las áreas estratégicas, así como su rectoría sobre las áreas prioritarias, se reintegra el concepto de electricidad coma área estratégica del Estado, concebida como unidad indisoluble de la generación, conducción, transformación, distribución y abastecimiento de energía eléctrica.

“La Comisión Federal de Electricidad generará al menos el 54 por ciento de la energía que requiera el país y el sector privado podrá participar hasta en el 46 por ciento. El servicio público de abastecimiento de energía eléctrica será prestado exclusivamente por la CFE, la que podrá adquirir energía eléctrica del sector privado, para el corto y largo plazos”.

Nota dos.

Ciudad de México.-  La Cámara de Diputados guardó ayer un minuto de silencio a la memoria de los estudiantes universitarios y del Instituto Politécnico Nacional que murieron asesinados por militares del Estado Mayor Presidencial el 2 de octubre de 1968, en la Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco, en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz.

El grupo parlamentario Morena, en voz del diputado federal José Miguel de la Cruz Lima,  sostuvo que “la deuda que tienen los responsables de aquel régimen con el pueblo de México, sigue”. Y añadió que aquel movimiento estudiantil “fue un grityo de libertad, democracia y reformas”.

El PAN en voz de Marco Antonio Almendariz Puppo, dijo que “los jóvenes de 1968, como los de ahora, tenían legítimas aspiraciones de crecer, prepararse, salir adelante y luchar por una sociedad más justa, anhelos y sueños que ni ayer ni hoy, ni nunca, ni nadie puede acabar con ellos”.

El PRI se posicionó como si él no hubiera sido el partido en el gobierno aquel sexenio y muchos otros más: diputado del PRI Hiram Hernández Zetina afirmó que “el 2 octubre de 1968 las balas de la cobardía, intolerancia, soberbia e indiferencia cambiaron para siempre al país, terminando con la vida de jóvenes universitarios idealistas. Hoy recordamos con dolor e indignación a los jóvenes estudiantes y luchadores que alzaron la voz, con el único objetivo de encontrar un diálogo que les fue negado por un Estado ciego, sordomudo y represor”.

El diputado del PVEM Gilberto Hernández Villafuerte  sostuvo que a 53 años del 2 de octubre de 1968 nos queda reconstruir la memoria histórica, conmemorar aquel despertar ciudadano, esclarecer los hechos para acceder a la verdad sobre lo que realmente pasó y sobre quiénes son los responsables de aquella noche triste en Tlatelolco, cuando la sangre de nuestros jóvenes tiñó de rojo la Plaza de las Tres Culturas”.

El diputado petista Alberto Anaya Gutiérrez tildó aquella fecha infausta como un parteaguas en la historia contemporánea del país. Aquella represión, dijo, “no fue una situación que surgiera de la nada, el entorno mundial era una rebeldía, fue una situación acumulativa y expresión de un hartazgo”.

Y apostilló: “Fue un crimen de Estado planeado y ejecutado. Sin embargo, no hay quien se señale como responsable; es algo que tiene que estar en la conciencia de la sociedad, porque significó el camino a la democracia y a la libertad de expresión”.

Amalia García Medina –ex legisladora del PRD, ex gobernadora de Zacatecas por el PRD, ex militante del Partido Mexicano Socialista, y ahora diputada del partido de Dante Delgado, el MC-, dijo: “Los estudiantes del 68 sembraron el camino para poner fin al sistema del partido casi único. Estamos obligadas y obligados a defender la democracia y la libertad. El 2 de octubre no se olvida”.

Marcelino Castañeda, del PRD, dijo que el movimiento de 1968 simboliza una lucha de gran trascendencia y es un eslabón, el más significativo en nuestra historia reciente, de la larga cadena de mexicanas y mexicanos que han ofrendado su sangre para construir un país justo y democrático”.