Una red que distribuía hachís mediante una flota de aeronaves pilotadas, entre otros, por mexicanos, fue desmantelada en España por la Guardia Civil.

El cuerpo policial informó haber detenido a 41 personas por los supuestos delitos de tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, contrabando, pertenencia a organización criminal y falsificación de documento público.

A la par, fueron incautadas cuatro aeronaves, manuales de vuelo, repuestos para las aeronaves, tres armas de fuego y una plantación de marihuana.

La red incluso tenía una escuela para formar pilotos, los cuales eran procedentes sobre todo de “Hispanoamérica”.

“La red contaba con pilotos de España aunque también traían de Hispanoamérica, sobre todo de México, pilotos noveles a los que formaban en España. Para estas labores docentes la organización contaba con una avioneta biplaza”, detalló la Guardia NAcional en un comunicado.

Autoridades españolas desplegaron la operación denominada Limoneros luego de un accidente de helicóptero registrado en septiembre de 2019 en Marruecos en el que estuvo involucrado un piloto mexicano.

Durante la investigación se descubrió que los miembros del grupo tomaban todas las medidas de seguridad para evitar ser involucrados, incluyendo alquilar vehículos a nombres de terceras personas.

La red buscaba las aeronaves y los repuestos en segunda mano, y contaba con mecánicos de vuelo para las reparaciones.

En noviembre de 2019, la operación pudo frustrar un alijo de 420 kilos de hachís en una avioneta procedente de Marruecos. Dos tripulantes fueron detenidos.

El Mundo informó que los pilotos mexicanos procedían de Sinaloa, que llegaban “a España con los gastos pagados para conducir avionetas y helicópteros llenos de hachís desde Marruecos. Su jefe era español y tenía pistas de aterrizaje ocultas en campos de carreras de galgos y hasta monitores de vuelo”.

El comunicado de la guardia menciona que en los dos años que duró la investigación se registraron dos accidentes aéreos de importancia.  El primero, el del piloto mexicano que dio origen a las pesquisas. El otro ocurrió el pasado 9 de septiembre, en el que falleció un piloto español.

La red llegó a tener “siete aeronaves, dos helicópteros y cinco avionetas”.

Además de la vía aérea, la red tenía una rama que introducía hachís a España por vía marítima.