Lecciones aprendidas con las abejas

Además de la producción de miel, las hermanas Pérez Rangel decidieron aprovechar la cera para elaborar cremas, jabones y tintura de propóleo.

Redacción: Palenque

Diana y Virginia Pérez Rangel son habitantes de la comunidad ecológica El Cauce, en Salto de Agua, lugar en el que emprendieron Xunan Be, microempresa dedicada a la producción de miel y, en los últimos años, han decidido aprovechar la cera que producen las abejas para la elaboración de productos cosméticos de manera orgánica.

Desde muy pequeñas llegaron de la Ciudad de México a este rincón de Chiapas junto con sus padres, al terminar la preparatoria probaron con diversas ocupaciones, hasta que encontraron en la apicultura la actividad que les cambiaría sus vidas.

Y continúa “aprendimos a ser dedicadas y ordenadas. Ellas trabajan todo el tiempo, si no vamos a su tiempo entonces ellas se pasan y nos ganan, hay que ser constantes, organizadas y limpias”.

Ubicada a 40 km a Palenque, la colonia ecológica El Cauce es un lugar único, está rodeado de naturaleza y quienes viven ahí promueven el cuidado de esta, lo que facilita una producción de miel orgánica.

Además de la producción de miel, las hermanas Pérez Rangel decidieron aprovechar la cera que producen las abejas para sellar sus cajas para la elaborar productos como cremas, jabones y actualmente prueba con la tintura de propóleo, usado para fortalecer las defensas y el sistema respiratorio.

Sin embargo, Xunan Be no tiene punto de venta, sus productos se venden de voz en voz, razón por la que ven en el Tren Maya la oportunidad para comercializar a gran escala, “el Tren Maya nos conectará con otras partes del sureste mexicano, me gustaría que mis productos lleguen a todos los usuarios del tren”, asegura Virginia.

“Creo que el Tren Maya es una obra que va a ayudar al país y a muchos productores par que se den a conocer y no tengan la necesidad de viajar a otros lados para obtener ingresos y dar trabajo a otras personas”, concluye Diana.