Hallan restos de taller prehispánico en predio de Paseo de la Reforma

Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron restos de un complejo doméstico y de un taller de lítica en un predio ubicado sobre la avenida Paseo de la Reforma, en la periferia de la Zona Arqueológica de Tlatelolco.

Dicho hallazgo localizado a metros del antiguo Colegio de la Santa Cruz de Santiago, confirma que a los pocos años de la caída de Tenochtitlán, grupos indígenas sobrevivientes regresaron a sus antiguos asentamientos para continuar con sus ceremonias y rituales religiosos, como una suerte de resistencia cultural.

En todo el predio se localizaron un total de 36 entierros de niños y adultos. De ellos, 30 estaban ubicados en el área sur, seis dentro de ollas globulares de manufactura indígena utilizadas como urnas funerarias: dos son prehispánicos y cuatro coloniales, éstos últimos identificados por los materiales asociados como cerámica vidriada y algunas mayólicas.

Asimismo, en el predio excavado se registraron 112 tipos cerámicos y se hallaron poco más de 200 figurillas femeninas, así como varias ollas globulares vacías, algunas en fragmentos, entre otros objetos

Los arqueólogos, en colaboración con Laboratorio de Paleobotánica y Paleoambiente del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, localizaron un campo de cultivo que consideran data de la época prehispánica por los materiales asociados, así como una serie de canales navegables también de la época prehispánica, pero que continuaron en funcionamiento hasta la etapa colonial, por la asociación a materiales de la fase Azteca II, hasta objetos de metal y de manufactura europea.

En tanto al norte del terreno registraron una segunda área que, por sus dimensiones y la cantidad de material hallado, presumen se trate de un taller prehispánico con posible uso en la época colonial. En este sector se recuperó gran cantidad de obsidiana gris veteada, dorada y verde, asociada principalmente a núcleos de dos tipos: prismáticos y bifaciales. 

Los vestigios, que datan del periodo Posclásico Tardío (1200 – 1521 d.C.) al Colonial Temprano (1521-1650 d.C.), permanecieron por siglos bajo las calles de la bulliciosa colonia Morelos —en los límites con Tepito, al oriente de la Zona Arqueológica de Tlatelolco—, en el lugar que ocupó el barrio de Santa Lucía Tecpocticaltitlan o Telpochcaltitlan (“lugar de paredes o casas sin techo” o “lugar donde está telpochcalli”).

Al respecto, el arqueólogo José Antonio López Palacios, quien dirigió el proyecto de salvamento arqueológico, aseguró que los materiales arqueológicos descubiertos indican una persistencia religiosa, oculta, de estos grupos indígenas durante la evangelización, a pesar de que los franciscanos estaban muy cerca de ahí.

“Ha sido muy difícil interpretar las esculturas: ‘Cuando estaban ‘vivas’, en el momento prehispánico, posiblemente fueron sepultadas en ese lugar con una advocación, pero con la llegada de los españoles y al no poder los indígenas recuperar sus antiguas deidades, es posible que cambiaran su sentido, como una forma de resistencia religiosa y cultural”, expusó.