Sin esfuerzo no hay recompensa

Se dice que la vida le da a cada quien lo que se merece, sin embargo, hay ocasiones en que uno mismo tiene que luchar para poder obtenerlo, tal como fue el caso de Pascual López Álvaro, quien ejerce el oficio de peluquero desde hace poco más de 12 años.

Gustavo Andrés Laines Pérez: PALENQUE

Originario del Ejido Puyipa, Palenque, Pascual se dedica al negocio de corte de cabello para caballeros desde hace 12 años, ubicado en la av. 5 de Febrero entre calle Jiménez, del cual es propietario y su propio jefe, pero, para el camino que recorrió para llegar hasta este punto no fue del todo fácil.

Luego de darse cuenta de que el trabajo de campo no era lo suyo, decidió emigrar a la ciudad con tan solo 12 años de edad, acompañado de 2 amigos más y con las ganas de salir adelante.

Sin embargo, existió una barrera muy grande que le impidió conseguir su meta de salir adelante, el del idioma; al no dominar el idioma español, puesto que solo hablaba en dialecto, se vio en dificultades para comunicarse con las personas, por lo que decidió regresarse al Ejido que lo vio partir.

Más tarde, Pascual le daría la revancha a la vida y tomaría el valor de nuevo para regresar a la ciudad que lo había vencido en su primera visita, así que tomó sus cosas de nuevo y viajó para demostrarles a todos que esta vez sería él quien resultara victorioso.

Su primer trabajo fue en una tortillería, en donde laboró por muchos años para conseguir unas monedas que le ayudaran a subsistir, pero como si la vida estuviera en desacuerdo con él, tal negocio tuvo que cerrar por lo que Don Pascual fue despedido y se vio de nuevo en la necesidad de encontrar otro oficio.

Al no contar con una carrera o algún grado de estudio, cayó en la preocupación de no poder encontrar empleo, pero como si la vida le hubiera mandado un ángel, se encontró a un estilista el cual se volvería su amigo y accedería a enseñarle a como cortar cabello.

Ambos presentaban la barrera de la comunicación, por un lado, Pascual al no dominar en su totalidad el idioma español, y por otro lado su amigo quien tenía la incapacidad del habla, aunado a ello, no le fue impedimento para que ambos pudieran trabajar juntos y así, por medio se señas, nuestro protagonista aprendería a cortar cabello.

Tiempo después, Don Pascual tomaría la decisión de separarse de su fiel amigo para poder poner su propio negocio de peluquería y gracias a tantos años de trabajo y dedicación pudo hacer esa meta realidad.

Hoy en día es dueño de su propio negocio y jefe, por lo que dice sentirse orgulloso al recordar de donde viene y todo lo que tuvo que vivir para llegar a tener lo que tiene a base de esfuerzo y sacrificio.