No hay mal que por bien no venga

Adania, mujer emprendedora de Palenque, habla sobre lo que la superación personal puede lograr.

Redacción: Gustavo Andrés Laines Pérez

El éxito es de quienes no se dejan vencer por las adversidades, es el mensaje que Adania Damas Hernández, una pequeña comerciante de la ciudad de Palenque, Chiapas. Nos deja al relatarnos de cómo luego de ser despedida injustamente de su trabajo, pudo salir adelante con valor y esfuerzo.

Originaria de Palenque y huérfana desde pequeña, pues desde los 9 meses de nacida vivió con sus abuelos ya que sus padres al no encontrar trabajo en la ciudad decidieron emigrar a otros estados dejándola casi recién nacida bajo el cuidado de sus ascendientes.

La señora Adania se dedica a la venta de antojitos desde hace poco más de 20 años, todos los días se le ve llegar junto con su esposo quien lleva 35 años de casa y se ha vuelto su compañero de guerra en esta lucha constante.

Sin embargo, no siempre se dedicó a este oficio, pues en su juventud laboró para el Ayuntamiento, fungiendo el cargo de secretaria de la Dirección de Servicios Públicos Municipales durante 5 años de su vida, hasta que fue despedida injustamente por quien llegara a reemplazar a quien en ese momento era Presidente Municipal.

Luego de entregar 5 años de su vida fue relevada de su cargo, por, según sus palabras “no agradarle o caerle bien” a quien llegase como nuevo alcalde de la ciudad, por lo que se vio obligada a buscar otra fuente de ingresos, siendo la venta de antojitos su principal opción.

Pero como todo en la vida las desgracias llegan sin avisar, y es que la señora Adania se vio severamente afectada gracias a la presente pandemia, pues esta situación le ha cortado sus ganancias ya que vendía sus alimentos en escuelas públicas donde tenía sus principales clientes y por motivo de esta contingencia sanitaria las escuelas cerraron dejándola sin gran parte de sus ingresos diarios.

Por lo que se ubicó de planta en el parque central a un costado de las oficinas de Hacienda Municipal, donde ya se ha ganado a sus clientes fieles y amigos que le consumen a diario.

A pesar de las adversidades que se le han prestado, doña Adania, o como la conocen sus clientes y amigos, Doña “Güera” ha sabido sobre llevarlo y plantarle buena cara a los problemas, pues siempre atiende con una sonrisa y amabilidad a quienes llegan a consumirle.