“La única incapacidad que podemos tener es la mental”

Armando Peña, oriundo de Palenque, cuenta de viva voz que aun con las dificultades física que puedes enfrentar, nada te debe detener para seguir adelante

Gustavo Andrés Laines Pérez: Palenque

No importa cuántas veces te golpee la vida sino cuántas veces te levantes, es la lección que Armando Peña Rojas de 44 años, quien posee un pequeño comercio de frituras y aguas frescas en la ciudad de Palenque, Chiapas, entendió luego de sufrir diferentes infortunios que lo llevarían a perder su matrimonio y a portar una enfermedad que le haría perder una pierna.

Armando quien es originario de Palenque, es también un pequeño emprendedor como muchos en esta ciudad, lleva 35 años de su vida dedicado a este negocio, pues asegura que su padre le enseñó el oficio desde muy temprana edad ya que también se dedicaba a vender productos en las calles.

No sería hasta más tarde que junto a su padre pondrían un negocio de tacos llamado “Tacorriendo” en donde ambos trabarían como familia, hasta que Armando decidió abrir su propia sucursal, sin embargo, la falta de constancia, entre otros factores lo obligarían a cerrar.

Pero esta sería solo la primera de sus batallas en la vida, pues hace 5 años Armando se vio con complicaciones de salud debido a que fue diagnosticado con diabetes, enfermedad que le costó una de sus extremidades, pues era eso o la vida, por lo que optó por sacrificar su pierna derecha.

Luego de quedar incapacitado físicamente, su vida cambiaría por completo, pues no pudo volver a trabajar con su familia en la taquería debido a que le era imposible atenderla en silla de ruedas, por lo que tuvo que dedicarse de lleno a la venta de aguas y frituras, siendo este su única fuente de ingresos.

Además de costarle su vida laboral, también su matrimonio se vio afectado, pues don Armando se separó de su esposa con quien procreó 3 hijos, quedándose a cargo de dos varones, quienes dice son su “motor para seguir adelante”.

A pesar de las consecuencias que el perder una parte de su cuerpo le trajeron, dice no sentirse molesto con la vida, pues asegura que es parte del plan que dios le tiene: “Soy ser humano, fallo en ocasiones, soy un trabajo en proceso y no sé hasta donde el (dios) me quiera llevar y yo complacido de estar con Dios pues es el dueño de mi vida”.

Hoy es un ejemplo de superación, pues su condición física y los duros golpes que la vida le ha dado no lo han derrotado, asegura se encuentra bastante contento y que su historia ha servido de ejemplo para muchos que se encuentran en la misma situación.

Armando vive cada día con alegría y satisfacción, pues el simple hecho de estar vivo para él es motivo de agradecer a dios, ya que cuenta con sus hijos y personas que lo apoyan con cada compra que le hacen.

“A lo mejor en la vida se me han presentado muchos obstáculos por la situación en la que me encuentro, pero, lo más hermoso es que he sabido sobrellevarlos”.

Don Armando va por la ciudad vendiendo sus diferentes productos mientras es empujado por uno de sus hijos, quien lo acompaña a todas partes.