TREN PARLAMENTARIO; La otra nacionalización de la industria eléctrica

VICENTE BELLO

Hoy, en San Lázaro, La Ley de la Industria Eléctrica será puesta a consideración del Pleno de los 500 diputados. Será la historia de una aprobación anunciada. La Comisión de Energía, su dictaminadora, lo hizo sin ambages y sin quitarle una coma, el jueves pasado. La iniciativa la envió el presidente de la República a la Cámara de Diputados el pasado 2 de febrero. Sin duda protestarán –hasta el extremo del enardecimiento- los diputados del PRI, PAN, PRD y MC, los cuatro grupos parlamentarios  que sin rubor han estado defendiendo a ultranza los intereses de las compañías extranjeras de electricidad, las mismas que quedarán afectadas con este cambio legal.

Pero la afectación tampoco será tanto. En el dictamen se reconoce a las compañías privadas generadoras de electricidad por vía eólica y solar,  que continuarán ocupando el 45 por ciento del mercado nacional. 

Cuando menos cuatro cambios fundamentales son los que están provocando ardores mayúsculos a las compañías extranjeras:

Uno: Las compañías privadas ya no tendrán el primer lugar para subir su electricidad a las redes de distribución de la Comisión Federal de Electricidad.  Ahora la prioridad la tendrá la CFE, en el siguiente orden: a). Plantas hidroeléctricas de la CFE; b). La electricidad de la central nuclear de Laguna Verde, de la CFE; c). la electricidad de las centrales geotérmicas, de CFE; d). la electricidad de las plantas privadas eólicas y solares, y e). la electricidad de las centrales eléctricas de ciclo combinado de particulares. 

Dos: El Estado mexicano estará suprimiendo la obligatoriedad de subsidiarlas, una obligación que Calderón y Peña impusieron para favorecer a esas empresas. En 12 años de vigencia de la ley que ahora se reformará, México subsidió a compañías como Iberdrola de España con más de 412 mil millones de pesos.

Tres: A partir de la reforma, quedará obligada la Comisión Reguladora de Energía (CRE) revisar los permisos de autoabastecimiento de energía eléctrica, y anularlos en caso de que se detecte un fraude a la ley, como el gobierno de López Obrador presume que existen con la complicidad de la CRE. 

Cuatro: La CRE también quedará obligada a revisar los contratos de compra-venta de electricidad entre las compañías particulares y sus clientes, a los que han dado en pasar como “socios de paja” para evadir impuestos y robar subsidios. 

No hay forma de explicar cómo es que hay diputados mexicanos –en pleno Siglo XXI- que están totalmente abocados a defender los intereses de compañías extranjeras, como lo han estado haciendo priístas, panistas, perredistas y mcedistas.

A propósito de este tema, en su conferencia mañanera de ayer, el presidente Andrés Manuel López Obrador decía:

“Ya no se habla en el extranjero de los escándalos de corrupción, o de la violencia. Se habla de que la combatimos, de que gobernamos con austeridad, de que estamos cambiando la política económica,  de que estamos fortaleciendo las empresas públicas, que son estratégicas, como Pemex y CFE.

“Hoy viene un artículo en The Wall Street Journal, donde dicen que la crisis de Texas, por la falta de gas, nos benefició a nosotros porque reafirma que es importante que el Estado garantice el abasto de energéticos. Nosotros sostenemos eso.

“Imagínense en Texas, se produce una crisis de esta magnitud, donde lamentablemente sufre la gente. Está encerrada, con frío, sin alimentos. Pero además con una especulación sin  antecedentes en el precio del gas. Se incrementó 5 mil por ciento. Pero no es solo eso, sino el desamparo de la gente.

“¿Cómo y por qué razón? porque no se puede dejar el bienestar de la gente a las empresas particulares. Es una falacia el pensar que todo lo resolverá el mercado y que hay que diluir al Estado. Eso fue un sofisma, una gran mentira para saquear, robar. Pero eso no tiene que ver con políticas públicas, con poner en el centro a las personas, a los seres humanos.

“Eso es lo que tienen que replantearse y, claro, lo que dice el The Wall Street Journal, que nos ayuda  porque elevaron a rango supremo la privatización. Y no; el Estado no puede asfixiar la iniciativa de la sociedad civil; pero el Estado tampoco  puede incumplir su responsabilidad social. 

“Nosotros resolvimos la crisis gracias a los trabajadores y técnicos de la Comisión Federal de Electricidad en cinco días. También otras lecciones: no hay que poner todos los huevos en una sola canasta.

“¿Cómo el abasto para la electricidad el único combustible es el gas? Nosotros tenemos diez opciones. Si hay una crisis en la energía nuclear, en Laguna Verde, tenemos el gas, el combustóleo, el diésel, la energía térmica, las hidroeléctricas. Tenemos… que fue lo que hicimos, plantas que querían los neoliberales convertir en chatarra. Y llegamos y dijimos: ‘no’. Vamos a darles mantenimiento, y ahora en la crisis las echamos a andar todas. Todas. 

“Y se tuvo energía suficiente en la red, que es lo otro también, el control de la red nacional.

Imagínense si las líneas se privatizan. Si cada empresa tiene sus líneas, su red y no hay un sistema integrado.

“Se pudo resolver (porque las líneas son nuestras, de la CFE). Porque las hidroeléctricas del Grijalva generaron energía y la subieron a la red nacional, porque lo que suben las hidroeléctricas del Grijalva llega a todo el papis. Solo no tenemos una conexión en el caso de Baja California Sur y Baja California. Y en la península de Yucatán.  Pero ya estamos resolviéndolo. En Yucatán está muy limitada la red, y ya estamos mandando gas y vamos a resolver el problema”.