¿Qué tan seguido se deben lavar las sábanas de la cama?

¿QUÉ ESCONDEN LAS SÁBANAS QUE NO SE LAVAN?

Cada vez que nos metemos a la cama la estamos ensuciando poco a poco con células muertas, pelo, sudor, polvo, maquillaje y todo aquello que atrapamos en nuestra actividad diaria.

Médicos coinciden en que el lavado de las sábanas debe ser una vez a la semana como mínimo. El doctor Dr. Giuseppe Aragona de la Universidad de Messina, en italia explica que “lavar la ropa y las sábanas con regularidad es importante para la limpieza general, pero también para garantizar que el cuerpo se mantenga limpio y saludable. Si no se lava la ropa con frecuencia, se puede correr el riesgo de contraer una infección o, simplemente, sentirse y oler a sucio”.

Las sábanas sucias pueden ser factor de riesgo para desarrollar acné, manchas y otros problemas dermatológicos, ya que las bacterias se mantienen en la piel, a menos que seas de los que se duchen por las noches todos los días sin excepción.

El doctor Philip Tierno Jr., director de microbiología clínica e inmunología en el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, también resolvió la duda a través de un estudio:

Como mínimo, habría que lavar las sábanas una vez a la semana. Además de las células muertas, cremas, maquillaje, sudor y pelos también la vamos llenando de polen, hongos, caspa de animales, comida, partículas de suciedad, entre otros” explica el doctor. Y todas estas partículas llevan su correspondiente dosis de bacterias y otras sustancias que harían que quisiéramos lavarlas diariamente.

TOALLAS Y TAPETES DE BAÑO DEBEN LAVARSE CON MÁS FRECUENCIA

Según la neoyorkina Maeve Richmond, head coach, experta en limpieza y organización, creadora del Método Maeve, las sábanas deberían ir a la lavadora cada semana o dos aunque si hay alguien de la familia está enfermo, se duerme desnudo o si hace mucho calor, “la frecuencia debería ser mayor”.

El lavado recomendado para las toallas de baño, según Richmond, es cada tres o cuatro usos, ya que pueden empezar a oler a humedad o incluso antes si se hace ejercicio y sugiere que los diferentes miembros de la familia no compartan las toallas. Mientras que las toallas de manos deberían cambiarse cada dos o tres días ya que normalmente están colocadas en zonas donde hay muchos gérmenes y las usan varias personas diferentes.

La alfombra del baño también debería ser lavada frecuentemente, cada semana o cada quince días dependiendo del uso ya que suele quedarse húmeda después del baño.

Con información de Excelsior.