TREN PARLAMENTARIO

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A Rosario Piedra la reciben (algunos) con guirnaldas

VICENTE BELLO

Con un discurso conciliador  se presentó ayer en San Lázaro un sector de la oposición cuando debatió sobre los derechos humanos, a propósito de la presentación de Rosario Piedra Ibarra como presidenta de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, en la presentación de su primer informe.

Miguel Ángel Mancera Espinosa, senador del PRD, ex jefe de gobierno de la ciudad de México, ex procurador del Distrito Federal en los tiempos de Marcelo Ebrard, dijo:  

“Estoy convencido que en este proceso de renovación que usted encabeza dentro de la Comisión Nacional, deberá contribuir a transitar una nueva etapa en la defensa de los derechos humanos, a encauzar esfuerzos que desde la sociedad civil se han planteado a este organismo, que no en pocas ocasiones ha llevado, incluso, a la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a través de las acciones de inconstitucionalidad.

“… Confío en que este diálogo sea un primer paso en su relación con el Poder Legislativo, presidenta.

“A corto plazo también será muy importante su participación para discutir la reforma al Poder Judicial Federal, así como la de la justicia de adolescentes, la que atañe a la justicia cívica nacional, la propia del sistema penal mexicano, tanto en su parte sustantiva, cuanto en la objetiva”.

Y el apostille final de Mancera: “Señora presidenta de la Comisión, tiene usted una gran oportunidad para despejar cualquier sombra de duda de su actuación en la defensa de la independencia y autonomía que debe acompañar en todo momento las actuaciones que día con día realice la Comisión Nacional de Derechos Humanos.

“Tiene frente a sí una tarea mayor, no deje pasar la oportunidad de realizar la defensa diaria de los derechos humanos, sin importar colores ni partidos, o factores de poder que quisieran interponerse en su actuar”.

Zulma Espinoza Mata, diputada del acomodaticio PVEM, dijo a Rosario: “Su nombramiento es en cierta forma un acto de justicia para los defensores de los derechos humanos y activistas sociales en nuestro país y, desde luego, también para las miles de personas que han sufrido la desgracia de tener un familiar desaparecido.

“Difícilmente se puede encontrar en la actualidad un perfil más idóneo para encabezar la Comisión Nacional de los Derechos Humanos que de alguien que ha sufrido en carne propia el dolor de no saber el paradero de un hijo, de una hija, de un hermano o una hermana, de un esposo o una esposa, de un padre o una madre. De no tener la certeza de si están vivos o muertos. De no tener un lugar donde orar por ellos.

“Más de cuatro décadas de búsqueda, de brindar soporte y acompañamiento a otras personas, de luchar por hacer visible la tragedia de los desaparecidos y sus familias, de enfrentarse al poder y a sus resistencias, de sufrir con la indiferencia y la falta de apoyo gubernamental y, a pesar de ello, tener la fuerza para seguir adelante con suficiente experiencia y legitimidad para ser ombudsperson en este país, en donde la cifra de víctimas de desaparición forzada ha alcanzado niveles escandalosos, lo cual se ha convertido en uno de nuestros principales pendientes en materia de derechos humanos”.

El PES a través de la diputada Carolina García Aguilar dijo: “Maestra Rosario Piedra, al estar conscientes de su trayectoria en la vida civil y académica, así como de sus acciones a favor de los familiares de las y los desaparecidos y perseguidos políticos, sabemos que los retos que tiene usted en el importante papel que le toca vivir son titánicos y que se acrecientan en el contexto histórico de estos tiempos”.

Eunice Renata Romo Molina, senadora del PES, afirmó: “No puede enorgullecernos a nadie el hecho de que algunos de los casos más vergonzosos de violación a los derechos humanos que haya visto el mundo en los últimos años han tenido lugar en nuestra geografía, sobre nuestra población y las más de las veces sobre los más vulnerables de los mexicanos.

“Nadie tampoco debería presentarse a politizar un tema que nos afecta y nos compete a todos. Es triste ver que no todas las fracciones aquí presentes tengan alguna claridad en ese sentido.

“Quisiera mencionar sólo algunas de las asignaturas pendientes, las más graves, con el afán únicamente de guardar memoria y hacer presentes a las víctimas. Me permito ante esta tribuna pronunciar nombres como Acteal y Aguas Blancas, Ayotzinapa, Pasta de Conchos, ABC, Tlatlaya, Apatzingán. Muchos de estos son graves casos por parte de agentes federales. Y por el honor, siempre con las víctimas, no dejaré de nombrar la reciente masacre de nueve mujeres y niños en una carretera del desierto de Bavispe, en los límites entre Chihuahua y Sonora.

“De igual forma no deja de afligirnos el purgatorio que viven miles de migrantes mexicanos y de otras nacionalidades, que cruzan el país buscando un sueño que representa para ellos nada más y nada menos que una opción de vida. Tampoco podemos dejar de mencionar la situación que vivimos las mujeres día con día, que además nos remite al reciente feminicidio de la artista y activista Isabel Cabanillas, en Ciudad Juárez, Chihuahua.

“Me refiero a estos tristes acontecimientos únicamente con el fin de recordarlos y hace conciencia de que este país llamado México no podrá existir más si no desagraviamos hechos tan lamentables, si no destituimos esa realidad”.

Era, la de estos legisladores, un discurso suave, dirigido a alguien que comienza. Pero no fue así la oratoria de quienes venían, PRI y PAN. (continuará)

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