Un cuarto de siglo tejiendo hamacas

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Enedina López Jiménez se ha dedicado a tejer hamacas por cerca de 25 años en este municipio, y desde entonces convirtió su habilidad en una forma de ganarse la vida.

Por más de 25 años, Enedina López Jiménez se ha dedicado a tejer hamacas. Su taller con el paso de los años ha sido el corredor de su casa, en el cual se exhiben y permanecen, por lo regular, cinco bastidores, todos ellos, siempre, con los hilos de algunos de los trabajos por entregar.

 “Olitas, petatillos, esponja, agua y araña”, son alguno de los tejidos que con el paso del tiempo a perfeccionado la señora Enedina, una de sus nueras y sus hijos, quienes en los últimos años se han interesado en la fabricación de hamacas, explica uno de ellos.

El origen de esta microempresa familiar se remonta a dos décadas y media, atrás, cuando el DIF Municipal impartió un taller para la elaboración de hamacas dirigido a un grupo de mujeres, todas en su mayoría amas de casa, que vieron la oportunidad de hacer dinero para ayudar en el gasto familiar, sin embargo, la mayoría desistió.

De complexión delgada y baja de estatura, doña Enedina, con mucha fe en Dios, dice que con la fabricación de hamacas pudo ayudar a su esposo y darles educación a sus hijos.

Con los ojos puesto en el Creador, explica que su trabajo lo consagra a Dios, que a pesar que las hamacas tamaño matrimonial tiene un costo de mil 500 pesos, mientras que una individual sale en 800, ella le da facilidades de pagos a sus clientes y a quien se lo solicite, siempre y cuando vea que es una persona de fiar, quienes a fin de cuentas son los que le dicen cómo van hacer los pagos hasta ajustar el monto total.

Alternando las labores del hogar con la hechura de hamacas, también realizan reparaciones a quien se lo solicite.

Conocida por gentes de comunidades aledañas, la señora Enedina tiene su domicilio particular en la esquina que conforman las calles; Independencia y Novena Sur, sin número, del Barrio Parque de Feria, “para mayor referencia, a unos metros del Registro Civil”, dice entre risas la artesana de hamacas.

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