Acontecer de la selva

0

Los días 8 y 11 noviembre de 1994, ganaderos de la región norte de Chiapas se presentaron al ejido Patricio, municipio de Playas de Catazajá, para tratar de recuperar un rancho que había sido invadido por la organización Xinich, eso motivó a que los campesinos de esa organización se trasladaron el día 11 al Parque Central de Palenque, e instalaron un plantón en protesta por tales hechos. El día 16 aproximadamente a las 10:30 horas de ese día llegó a la plaza principal un grupo de personas, entre los que se encontraban ganaderos, hoteleros, taxistas, maestros, entre otros sectores de la población palencana, que hartos de que un problema originado en otro municipio afectara a Palenque, por lo que procedieron a desalojar a los campesinos que se encontraban en el parque, a quienes golpearon y les quemaron sus pertenencias; estas personas detuvieron al “líder” Mario Landero a quien “arrastraron” por toda la plaza, lo “trasquilaron” y lo amenazaron con quemarlo vivo o colgarlo en ese lugar. La gente encanijada destruyó el vehículo de Mario Landero y causó destrozos a su casa. Después de que llegó la calma, alrededor de las cinco de la tarde, la mayoría de los xinichistas se los llevaron en tres “tráileres” con rumbo desconocido (aparentemente por el rumbo de Candelaria, Campeche) y los principales líderes fueron trasladados a Tuxtla Gutiérrez. Hasta ahí parte de la historia de cuando le rascan los tanates al tigre. Este episodio se ha repetido en varios municipios del país. A veces con razón y otras sin razón, recientemente sucedió algo similar en Zinacantán.
Alrededor de la 23:30 horas del pasado jueves, indígenas tzotziles de Zinacantán retuvieron a más de 400 estudiantes de la Escuela Normal (que no es muy normal que digamos) Indígena Bilingüe Jacinto Canek, que viajaban en siete autobuses (cuatro de ellos de la empresa Cristóbal Colón), los alumnos fueron bajados de los autobuses y desplazados de manera forzada, los agredieron físicamente y a todos les aventaron piedras, les decomisaron los productos robados de diferentes empresas, bombas molotov y cuetes, así como los autobuses que tenían secuestrados. Desde hace tres días, los normalistas realizaban marchas, secuestraron camiones, saquearon (o robaron, que es lo mismo) tiendas y tomaron la caseta de San Cristóbal de las Casas como parte de sus acciones de justicia (para $u$ bol$illo$) por la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. En las redes sociales se difundieron videos donde se observa como habitantes de Zinacantán paran y desarman a los estudiantes que son obligados a alejarse con los brazos sobre la nuca. Además se escucha que los pobladores dicen “¡Robar es pecado, pónganse a trabajar!” Alrededor de las 12:30 am se liberaron a los estudiantes advirtiéndoles que es la última vez que realizaban actos vandálicos, ya que pone en mal a su municipio y esto puede afectar al turismo que llega a dicha localidad. Les indicaron que el autobús oficial de la escuela iba a quedar retenido hasta ver que hacían con la institución, si la cerraban, continuaba o sustituían por otra escuela. Como castigo por traer el desorden al pueblo los obligaron a irse caminando a San Cristóbal. Cosas veredes.
**El próximo Secretario de Turismo en la tónica de cambiar solo por cambiar
Miguel Torruco Marqués, quien será el secretario de Turismo del gobierno que entrará en funciones el 1 de diciembre afirmó, como que fuera el próximo titular de la Secretaría del Bienestar Social, que: “Para el presidente electo López Obrador el turismo es una herramienta de reconciliación social; no podemos seguir con desarrollos turísticos de lujo conviviendo con infiernos de marginación, llegó la hora de beneficiar con infraestructura, escuelas y hospitales a la población local” Por supuesto no está a discusión que el gobierno saliente deja muchos pendientes, pero en cuanto a la política turística esta dio buenos resultados, como lo muestran las estadísticas: en 2017, México recibió 39.3 millones de turistas, 68% más que en 2012, que dejaron al país 21.3 millones de dólares, 67% más que en 2012. Nuestro país pasó del octavo al sexto lugar en recepción de turistas internacionales, según la Organización Mundial del Turismo, superando a Reino Unido, Turquía y Alemania. Cuestión de recordar que los desarrollos turísticos se hacen con inversión pública y privada, por lo que no están confrontados el turismo y el bienestar, puesto que el turismo, en donde se hacen las fuertes inversiones, genera fuentes de trabajo que atraen a decenas de miles de personas, ¿O entonces para qué hacer la ruta del Tren Maya?

**A 50 años, dos de octubre no se olvida
El 23 de julio de 1968 dio inicio, con el apedreo en contra del edificio de la Preparatoria (particular) “Isaac Ochoterena”, incorporada a la UNAM, por parte de estudiantes de las vocacionales 2 y 5 del IPN, a lo que desembocaría en el movimiento estudiantil y la posterior represión gubernamental el dos de octubre de 1968 que mañana conmemora los cincuenta años de haber ocurrido este hecho que significó un parteaguas para los mexicanos. A fines de julio de ese año la Escuela Superior de Economía del IPN se declara en paro y convoca a los estudiantes politécnicos a una huelga general a partir del lunes 29, asimismo estudiantes de diversas escuelas del IPN celebran una asamblea en el edificio de la Vocacional 5, en la que se pronuncian por un paro indefinido, que no se suspenderá hasta que se resuelvan las siguientes demandas: Renuncia del jefe y subjefe de la Policía Preventiva del D.F. y la desaparición del Cuerpo de Granaderos. Al día siguiente se reúnen por primera vez el Comité Coordinador de Huelga del IPN con representantes de varias escuelas de la UNAM, de la Escuela de Agricultura de Chapingo, de la Escuela Normal. Discuten la posibilidad de efectuar una huelga en todos los planteles hasta que sean satisfechas las siguientes demandas: Desaparición de la FNET, de la Porra Universitaria y del MURO; Expulsión de los estudiantes miembros de las citadas agrupaciones y del PRI; Indemnización por parte del Gobierno a los estudiantes heridos y a los familiares de los que resultaron muertos; Excarcelación de todos los estudiantes detenidos; Derogación del artículo 145 del Código Penal, que sanciona los delitos llamados de “disolución social”. El 29 Por la tarde es disuelto un mitin que estudiantes pretendían realizar en el Zócalo y se inician violentos choques. La situación de los granaderos llega a ser a tal grado difícil que hacia la una de la madrugada del día 30 interviene el ejército quienes, con un disparo de bazuca, destruyen la puerta de la Preparatoria I y toman las preparatorias 2, 3 y 5 de la UNAM y la Vocacional 5 del IPN. Durante los meses de agosto y septiembre continúan los mítines estudiantiles y para el 28 de septiembre en una concentración en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, se cita a los estudiantes para otra manifestación cuatro días después en el mismo lugar, es decir el 2 de octubre. En la mañana del dos de octubre se realiza la entrevista de los representantes del presidente de la República, Andrés Caso y Jorge de la Vega Domínguez, con una delegación de “primeros representantes” del CNH acuden a las pláticas: Luis González de Alba, Gilberto Guevara Niebla, Anselmo Muñoz que en la tarde, de ese mismo día, fueron aprehendidos en el momento en que iniciaba la masacre de la Plaza de las Tres Culturas. El mitin convocado por el CNH en Tlatelolco se inicia a las 15:30 horas con la asistencia de más de 15,000 personas, entre las que se encuentran ferrocarrileros, electricistas, comerciantes, estudiantes y periodistas nacionales y extranjeros. Sin ningún aviso, el ejército dispara contra las personas ahí reunidas y bloquea todos los accesos a la plaza e impide el acceso a las ambulancias de la Cruz Roja y de la Cruz Verde. El tiroteo prosigue hasta la una de la mañana del día siguiente, varios edificios son cateados y ocupados por el ejército. Muchos líderes del CNH fueron aprehendidos y transportados al Campo Militar No. 1. Los hospitales de la Cruz Roja y Verde y en general todo el sistema de urgencias quedaron bajo control policíaco, por orden del general Mendiolea. Fernando Gutiérrez Barrios reporta, como información oficial, la detención de 1,043 personas, 26 muertos y 100 heridos, mientras que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos informó que el número de muertos oscilaban entre 150 y 350 personas.
Para concluir esta brevísima reseña, que mejor que darle paso a dos de los principales actores de esa fecha, el primero como alumno y el segundo como maestro:
El 1 de noviembre del 2016, Luis González de Alba escribió una reflexión a la que llamó “Tlatelolco aquella tarde”, en una de cuyas partes explica: “Hay un aspecto, en los hechos que produjeron el estallido de 1968 no suficientemente explicado o, a la inversa, ha dado pie para volar en fantasías de lo posible… Recordemos: Ante un pleito callejero entre jóvenes de una vocacional del IPN y una preparatoria particular por un juego de futbol sobre la plaza de La Ciudadela en la Ciudad de México, la policía acude, como es su deber en una riña tumultuaria; pero sigue una golpiza a los jóvenes ya dentro de sus respectivas escuelas. Como no es posible que el granadero reconozca quién había sido partícipe de la riña y quién se asomaba desde su aula a causa de los gritos, apalean a estudiantes y maestros al parejo. Después del 2 de octubre las universidades siguieron en huelga hasta diciembre, pero lentamente fueron volviendo a clases, con sentimiento de completa derrota: los dirigentes encarcelados o perseguidos, mucha gente muerta, pero nadie desaparecido: muertos con nombre, encarcelados o perseguidos. Ningún dirigente del CNH desapareció, ninguno murió en Tlatelolco, tampoco en el Campo Militar. Nadie. Los muertos levantados con helicóptero, los incinerados en el Campo Militar son parte de la afición mexicana por los sacrificios humanos y la sangre o de la proclividad de personajes ansiosos de reflector. Los muertos fueron contabilizados cuando, ya libres, los dirigentes y otras fuerzas de izquierda fundamos partidos”.
Por su parte, el 5 de octubre de 1996 en la revista Proceso, Heberto Castillo escribió un artículo que tituló: Las consecuencias del 68, del cual se reproduce una parte: “Las conmemoraciones del 2 de octubre trajeron a colación la grave situación que vive el país. Hubo necesidad para muchos analistas, escritores, reporteros y comentaristas de hacer entrevistas con quienes figuraron en las noticias de 1968 y siguen participando notoriamente en la vida política. Nadie opinó que las condiciones de la nación son mejores ahora que hace 28 años, no al menos en lo económico. Hubo coincidencias: los medios de difusión gozan de mayor libertad para expresarse y los ciudadanos pueden opinar libremente en las calles, plazas y centros de educación media y superior; fue el movimiento de 1968 el que abrió caminos a esas libertades, el que originó inquietudes en la población, productoras de múltiples organizaciones políticas y sociales, pacíficas y guerreras; cientos de organismos campesinos, obreros, populares, actúan a partir de aquellos acontecimientos. Quienes ahora, menores de 30 años, disfrutan del ejercicio de la libertad de expresión en las calles, plazas, universidades, politécnicos y demás centros de educación media y superior, quizá no imaginan siquiera las condiciones en que sus padres y sus abuelos lucharon para hacerse oír, para defender sus convicciones”. Dos puntos de vista distantes, desde trincheras diferentes, pero complementarios acerca del dos de octubre de 1968. Hasta dentro de dos lunes, DM.

COMPARTIR.

Deja una respuesta