Pide Felipe Arizmendi a chiapanecos evaluar a candidatos

Felipe Arizmendi Esquivel, administrador Apostólico de la Diócesis de San Cristóbal, consideró que en la medida en que avanzan hacia las elecciones federales, estatales y municipales del 1 de julio de 2018, se van aclarando los panoramas, definiendo las candidaturas, consolidando las alianzas, y se presentan varias alternativas.

 

“Sin embargo, muchos ciudadanos se sienten desconcertados, porque no saben por quién inclinarse. Nos abruman y nos saturan con tal cantidad de anuncios partidistas, que llegan a causar repulsión, rechazo, fastidio, cansancio y desconfianza. Pareciera que la verdad y el bien dependen de la astucia para difundir propaganda a favor de determinada opción, y no tanto de las propuestas, o de la calidad de las personas”, señaló.

 

 

La fuerza del dinero

En su mensaje de media semana, consideró que “lo peor”, es la fuerza del dinero la que se impone, ya que quien tiene más recursos económicos, puede pagar más espacios publicitarios en los medios comunes y en las redes sociales, y siguen muchos fincando esperanzas de triunfo en regalar dinero a los pueblos pobres, que no fácilmente vencen la tentación de apoyar a quien les obsequia más cosas, o les promete lo que es difícil cumplir.

 

“Es la ciudadanía la que debe madurar y discernir, para saber qué persona es la más digna de crédito, tanto por sus propuestas, como sobre todo por su personalidad, su experiencia, su honradez y coherencia, sus criterios y comportamientos, su capacidad de integrar y crear puentes de colaboración”, aclaró Arizmendi Esquivel.

 

Iglesia convoca a la unidad

 

Como pastores de la comunidad creyente, dejó ver que les toca ofrecer algunos principios orientadores, pero nunca emitir una opción partidista, pues los partidos, “como lo dice su nombre, parten, dividen, confrontan; y la Iglesia convoca a la unidad, que no es uniformidad; a la armonía, no al pleito y las divisiones; al respeto mutuo, no a las ofensas y descalificaciones; al amor a los pobres, no a usar el poder para oprimir y excluir. Son los principios del Evangelio”.

 

“Analicemos opciones partidistas, pero que nadie se deje comprar por el dinero, por los regalos, por las promesas, por la publicidad. Sepamos discernir y decidir pensando en el bien del pueblo, sobre todo de los pobres y excluidos. Importa el país, no el interés egoísta”, concluyó el encargado de la diócesis a menos de un mes de su relevo.