Mariano Rajoy declara tres días de luto tras atentados en Barcelona

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, pidió una respuesta global al ataque del jueves en Barcelona, que dejó 13 muertos y más de un centenar de heridos y fue reivindicado por el Estado Islámico.

Rajoy, quien calificó el hecho como un “salvaje atentado yihadista”, decretó tres días de luto en España.

Hoy la lucha contra el terrorismo es la principal prioridad de las sociedades libres y abiertas como la nuestra, es una amenaza global y la respuesta tiene que ser global”, sostuvo Rajoy tras un encuentro de emergencia con el gabinete de crisis del gobierno catalán en Barcelona.

Podemos confirmar que ya son 13 los fallecidos y que hay más de un centenar de heridos” de varias nacionalidades, informó en rueda de prensa el titular de Interior del gobierno catalán, Joaquim Forn, al indicar que podría aumentar los muertos por la gravedad de algunos heridos.

El ataque en la segunda ciudad de España fue reivindicado por la organización ultrarradical en un comunicado difundido por su agencia de propaganda Amaq: “Los ejecutores del ataque de Barcelona eran soldados del Estado Islámico”.

La operación se realizó en respuesta a los llamados contra los Estados de la coalición” internacional antiyihadista que opera en Siria e Irak, agregó.

Una furgoneta atravesó a toda velocidad la más turística de las avenidas de Barcelona, donde suelen pasear visitantes españoles y extranjeros, y recorrió centenares de metros arrollando gente.

El ataque recordó otros atentados terroristas en Europa con vehículos, como el de Niza el 14 de julio de 2016, cuando un camión conducido por un tunecino se lanzó contra la multitud, matando a 86 personas y dejando más de 400 heridos.

España, tercer destino turístico mundial, había permanecido hasta ahora al margen de la reciente ola de atentados de Estado Islámico en grandes ciudades europeas como París, Bruselas, Londres, Niza o Berlín.

Pero el 11 de marzo de 2004 sufrió los atentados yihadistas más mortíferos cometidos en Europa, cuando una decena de bombas estallaron en varios trenes de Madrid causando casi 200 muertos. Los ataques fueron reivindicados en nombre de Al Qaida por una célula islamista radical.