Gusto por las diversas técnicas de la fotografía

La fotógrafa Rosalba Bustamante compartió su gusto por las diversas técnicas de fotografía, desde la estenopeica, hasta el empleo de la cámara de celular.

Hacer fotografía con la cámara de un celular puede dar buenos resultados, siempre y cuando se conozcan y respeten las nociones básicas de la profesión, consideró la fotógrafa Rosalba Bustamante.

Aunque dijo que la fotografía estenopeica es su favorita, cada que sale de viaje lleva consigo otras cámaras: una análoga, una digital profesional y, por supuesto, no desaprovecha la del celular.

En su último viaje, Rosalba decidió tomar fotografías del exconvento dominico de Jalapa del Marqués, en la región del Istmo de Tehuantepec. Ahí, con sus inseparables compañeras de la imagen, captó amaneceres, atardeceres, detalles de la construcción del siglo XVI, así como las grietas que la sequía provocó en el suelo.

El resultado de ese viaje de dos días es lo que integra la serie Haluros de plata y pixeles, que exhibe desde el pasado viernes en la Casa de la Cultura Oaxaqueña. Ahí, la egresada de la Escuela Activa de Fotografía Echegaray comparte las posibilidades de cada cámara.

Por ejemplo, la sorpresa y misterio que pueden emanar de la estenopeica, debido a que nunca se sabe con exactitud lo que saldrá, pues es un instrumento que carece de visor y las imágenes resultantes dependen mucho de la habilidad y práctica de quien la usa.

A mí, lo que más me gusta es la estenopeica porque es una cámara ciega; entonces, todo esto que se tomó fue sin saber qué iba a salir y eso le da un misterio particular; pones la cámara y debes esperar”, comentó la fotógrafa.

Además, explicó que si bien la fotografía digital es muy cómoda, la definición o fidelidad de una fotografía análoga son incomparables. Además de que ésta y la estenopeica resultan en imágenes artesanales y únicas, que requieren de horas de trabajo de técnicas de revelado.

Rosalba Bustamante, formada en fotografía, empezó con las técnicas y enseñanzas básicas en este arte. Cianotipia y cámaras estenopeicas fueron clave en su instrucción, aunque también aprendió fotografía digital.

Todo ello, lo ha puesto en práctica, a fin de enriquecer su obra y ofrecer varias perspectivas a partir de la imagen, como lo hace ahora con la serie Haluros de plata y pixeles.