Consejos para regar tus plantas correctamente

Todos sabemos que las plantas necesitan agua, aunque mucha menos de lo que la mayoría de la gente piensa.

La cantidad de agua necesaria varía a lo largo del año, ya que no depende solo de las características propias de cada especie sino de factores climáticos y ambientales, como temperatura, humedad, viento y luminosidad, así como de la composición y profundidad del suelo.

Las plantas habituadas a un régimen más seco desarrollan un sistema radicular profundo y ramificado en busca de la humedad acumulada en las capas bajas del suelo. Las que reciben agua a diario se vuelven débiles y vulnerables.

De hecho, la mayoría de las plantas ornamentales muere antes por exceso de agua que por carecer de ella.

Al ser tantos los factores que hay que tener en cuenta, es imposible establecer reglas fijas respecto a la frecuencia y el caudal de riego. Sin embargo, hay una serie de pautas que conviene conocer porque tienen una importancia decisiva a la hora de establecer el régimen más adecuado:

  1. Es preferible regar pocas veces pero en profundidad.
  2. En invierno se debe regar por la mañana para que el agua no se hiele sobre la planta. En verano es mejor hacerlo tras la puesta de sol: la temperatura es más fresca y la evaporación, menor.
  3. Las semillas y los ejemplares recién plantados, incluso los de especies resistentes a la sequía, necesitan humedad constante durante el primer año.
  4. Durante la canícula estival, muchas plantas ralentizan su actividad y entran en una especie de letargo y, por tanto, son capaces de sobrevivir con poca agua.
  5. De forma general puede decirse que en pleno verano el césped necesita riego diario; las plantas herbáceas (anuales, bienales y vivaces), cada dos días; y los árboles y arbustos, un par de veces en semana.

Te agradecemos que compartas este artículo en tus redes sociales si consideras que es útil. ¡Un abrazo! síguenos en Facebook en https://www.facebook.com/DiariodePalenque/

TL