Según la ONU, la tecnología que previene accidentes no puede faltar en los vehículos

La ONU ha fijado entre sus objetivos recogidos en el Plan Global de la Década de Acción para la Seguridad Vial (2011-2020) la prevención de accidentes en carretera, para reducir a la mitad las muertes y lesiones de tráfico en 2020.

De ahí que inste a los Estados miembros a adoptar políticas y medidas que garanticen que todos los vehículos nuevos cumplen con los requisitos mínimos para la protección de los ocupantes y el resto de usuarios de las vías.

Esos mínimos, como recuerda Mapfre, pasan por incluir de serie cinturones de seguridad, airbags y sistemas de seguridad activa. Los últimos pasan por tecnologías capaces de prevenir e incluso evitar accidentes, en particular los Electronic Stability Control (ESC), Autonomous Emergency Braking (AEB) y ABS para motocicletas.

– Electronic Stability Control (ESC) o control de estabilidad: es el avance más significativo en la seguridad del vehículo desde la introducción del cinturón de seguridad y uno de los sistemas de prevención de accidentes más importantes disponibles en la actualidad, señala la ONU. Según fabricantes, se conoce como ESP (programa electrónico de estabilidad), VDC (Control dinámico del vehículo) o DSC (Control dinámico de estabilidad). Actúa evitando o minimizando las pérdidas de control direccional del vehículo trazando curvas, giros y maniobras de emergencia, explica la Dirección General de Tráfico.

– Autonomous Emergency Braking (AEB): la frenada de emergencia autónoma puede ayudar a los conductores a evitar o mitigar colisiones con otros vehículos o usuarios vulnerables de la vía, explica la ONU. El sistema frena el vehículo si el conductor no lo hace y reduce un 38% los accidentes por alcance, es decir, los choques por detrás, según un estudio publicado por Green Car Congress.

– ABS para motocicletas: evita que sus ruedas se bloqueen y asegura la estabilidad de la moto, así como una detención óptima en la fase de desaceleración, aclara la ONU. Es obligatorio desde 2016 en todas las motos con una cilindrada superior a 125 cc.