Peligra Lagos de Montebello

Todos los estudios indican que, el 75 por ciento por ciento de las aguas negras no tratadas del drenaje que llegan por el Río Grande y desembocan en los Lagos de Montebello, son el factor principal del cambio de coloración y en menos de 10 años, esta tendencia catastrófica será irreversible si no se interviene a favor de esta belleza natural, inmediatamente.
En su paso por Comitán, La Trinitaria, La Independencia y Las Margaritas, el Río Grande colecta aguas crudas de los drenajes sanitarios de por lo menos un millón y medio de personas que, junto a contaminantes, como herbicidas utilizados para el cultivo intensivo de tomate en la meseta, terminan en el fondo de la primera laguna que conforma este parque nacional.
Por años, este arrastre de heces fecales ha ido a parar a la Laguna Vuelta de Agua, la primera de 20 lagunas de colores tornasol que en los últimos 10 años ha perdido su coloración turquesa, producto del reflejo de la luz solar en su interacción con los microorganismos que generaban este efecto maravilloso en los años 70, 80 y 90.