Dan a conocer evidencia respecto al tratamiento para atender el TDA

Tras lograr definir el Transtorno de Déficit de Atención (TDA) como un padecimiento que puede ser controlado, los especialistas se dieron a la tarea de comprobar que existen mediciones que facilitan el estudio y atención.
Partiendo de que el TDA es un trastorno neurobioquímico cerebral que afecta el metabolismo de los principales neurotransmisores y que en gran medida se desarrolla por cuestiones genéticas.
El Dr Eduardo Batragan, Jefe del departamento de neurología del Hospital Infantil de México ‘Federico Gómez’ planteó la posibilidad de hacer mediciones que permitan dar seguimiento a un paciente durante su tratamiento y conocer el avance clinico y de desarrollo obtenido.
En conferencia de prensa mencionó que el estudio tuvo una muestra de 30 niños de 0 a 12 años, 15 con TDA y 15 de control regular para conocer una referencia del comportamiento cerebral.
“A través del proceso podemos ver estos circuitos que van en un proceso de desarrollo, el cerebro ya está predestinado, desde que nacemos a como se van a desarrollar, y el proceso se va a ir modificando a lo largo de la vida por lo que si logramos hacer intervenciones tempranas dentro del proceso de desarrollo cerebral es factible que se logre compensar y que el desarrollo se mantenga en un proceso mucho más estable”, explicó.
Las mediciones se logran a través de un procedimiento de resonancia magnética, una técnica avanzada por imagenología por resonancia magnética, en donde se utiliza un iman superconductor y a partir de una secuencia de pulsos, radio frecuencias y campos magnéticos vamos obteniendo información.
Y se realiza en dos modalidades, resting state (estado de reposo) y tensor de difusión.
El doctor Barragán hace énfasis en que el TDA se vuelve muy difícil diagnosticar por alteraciones conductuales, ya que están en contacto con la tecnología, alimentación, y otros factores, y hasta el momento no existían biomarcadores  descritos(estudios que ayuden a determinar con objetividad que problema existe).
La importancia de un tratamiento controlado y fundamentado radica en que el TDA tiene una incidencia del 5.2 denla población infantil, que conforme crece el índice poblacional éste se mantiene.
Tan solo el Hospital Infantil de México atiende anualmente 8 mil 600 casos, de los cuales el 50 por ciento además padecen epilepsia.
Y por curioso que parezca, aunque aparentemente el Transtorno desaparece en la edad adulta, se ha comprobado que sólo se canaliza de distintas maneras, haciendo énfasis en la importancia de su diagnóstico y tratamiento en edad temprana.
“Los pacientes entre 0 y 9 años la primera demanda que tienen es por Trastornos por Déficit de Atención, problemas escolares, problemas de conducta; en los adolescentes sigue siendo una causa muy frecuente, pero qué pasa en los adultos, ya no tienen TDA, pero lo que provoca son grandes problemas afectivos y los estados de ansiedad y depresivos se elevan de manera muy considerable y lo que vemos es la repercusión sobre él autoestima”, comentó.
El estudio aún se encuentra corriendo, es necesario identificar durante cuánto tiempo es necesario llevar el tratamiento y si los efectos serán permanentes; sin embargo los hallazgos son alentadores y es necesario trabajar en las distintas áreas que involucran el  crecimiento y desarrollo del niño.
“Hoy sabemos que el tratamiento es multimodal, individualizado, multidisciplinario, que requiere de la participación de médicos, psicólogos, maestros, padres, y es probable que tengan TDA y problemas de sueño, de impulsividad, ansiedad, por lo que cada tratamiento deberá ser diferente y es un manejo muy integral, los prometo que se debe hacer es el manejo psico social entendiendo que el niño no se porta mal sin razón sino porque tiene un problema biológico y que los tratamientos van a ayudar a que él esté mejor”, concluyó.