Columnas de Opinión

Tren Parlamentario

Urzúa, según Porfirio
VICENTE BELLO
Carlos Urzúa había concitado un gran debate. Y Porfirio Muñoz Ledo se metía al breñal como jinete montado en potro encabritado: “El período del régimen anterior que tuvo mayor eficiencia reconocida a nivel nacional y mundial fue en el sexenio del licenciado Antonio Ortiz Mena, pero era su informe al décimo año de su estancia en Hacienda que rindió ante el Banco Mundial, le llamó ‘estabilidad desarrollista’. Ahí está toda la clave”.
Preguntó entonces Porfirio al Pleno: “¿Qué se privilegia, el desarrollo o la estabilidad?” Y él mismo respondió: “Los dos son necesarios, son dos funciones distintas de Estado, hablo del neoliberalismo que se convierte en una vaguedad, pero lo que ocurrió en México es que desapareció el elemento equilibrador de Hacienda que se llamó Secretaría de Programación y Presupuesto, que fue tan exitosa que se gestaron tres presidentes de la República consecutivos por ese cargo (se refirió a De la Madrid, Salinas y Zedillo). Incluso las políticas concretas quizá por eso lo terminaron.
“Pero voy al tema de Urzúa y de Hacienda.
“Yo estimo mucho profesionalmente y personalmente también a Urzúa, me parece un hombre competente, muy consistente lo que hace; pero poco flexible. Es decir, aquellos ministros de Hacienda que comenzaban desarrollo con estabilización. Y lo hacen en cualquier gobierno del mundo. En Estados Unidos es la oficina del presupuesto contra Tesorería, Tesorería es Hacienda, recauda el dinero y quiere mandar; y la oficina del presupuesto del otro lado que está obligada a gastar.
“¿Cuándo recibimos el plan de gobierno del presidente López Obrador? En la noche. No supimos qué pasaba porque nos mandó Hacienda su propio programa; sí, lo sé, un contrato matrimonial ventajoso, pareció algo muy raro. Y yo les dije a mis amigos: ‘Esto amenaza tormenta’, y no dura mucho.
“Cuando el Secretario de Hacienda manda su propio programa, pues ya hay algo mal, porque está corrigiendo, está enmendando o está diciendo ‘este es mi campo y de aquí no me muevo’, que es la manera pésima de comenzar un gobierno.
“¿Qué pasó? Pues que tomamos la decisión, ya tarde, de sólo turnar el programa de gobierno y no turnar el documento de Hacienda porque a todas luces, máxime quienes tenemos largas y dolorosas experiencias con la Secretaría de Hacienda, aquí veo a varios exsecretarios de Estado, no puedes dar el lado a una sola parte; si no hay equilibrio entre el organismo que gasta, lo mismo que colecta, vas necesariamente a una política contraccionista”.
Porfirio detuvo su oratoria. Y exclamó: “Si quieres preguntar, pregúntame, Beatriz”.
Se refería a Beatriz Paredes Rangel, senadora del PRI, quien dijo: “Mi querido diputado Muñoz Ledo, siempre es grato escucharlo y valorar cómo coloca usted los debates en otra dimensión, lo valoro.
“Me disculpo por ser tan terrenal, me parece que hay un asunto que tendrá que revisar el gobierno y ojalá lo revise pronto.
“Creo que una de las cosas que desnaturalizan a la Secretaría de Hacienda y que han sido foco de fricción entre el titular y otros niveles de la Secretaría, es la concentración de las adquisiciones.
“El papel de adquirir todos los bienes que requiere el sector público para su funcionamiento no estaba observado en la Ley Orgánica de la Administración Pública de muchas administraciones, tampoco estuvo observado así cuando el actual presidente de la República fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.
“El tema de las adquisiciones está haciendo crisis en muchas áreas y aparentemente también genera fricciones por los niveles de autoridad jerárquica entre el titular de la Secretaría de Hacienda y otras áreas de su Secretaría. Simplemente lo pongo sobre la mesa para escuchar su opinión”.
Porfirio respondió a Beatriz: “Pienso en el mismo sentido que usted, existía la Secretaría de Bienes Nacionales que luego se convirtió en Secretaría del Patrimonio. Yo inicié mi carrera pública a la edad de 17 años trabajando en la Secretaría de Bienes Nacionales, entonces, conozco esa evaluación.
“El tema es, fíjate has hablado de algo muy importante, la concentración de facultades en Hacienda ha sido cada vez mayor, como pones este ejemplo puedes poner cualquier otro.
“Lo único que logramos quitarle eran 800 fideicomisos. Digo, quienes hemos estado en el lado desarrollista del gobierno y cuya pesadilla ha sido los excesos.
“Hay un autor historiador, Krauze, que ha dicho que la Presidencia imperial. Yo le dije una vez: ‘aquí lo único que hay imperial en este país es Hacienda’, es lo único que hay de imperial, entonces es una gran tentación.
“No culpo a Urzúa porque él se formó en esa escuela.
“Cuando él dice que se le hacen graves daños a la economía del país, cuando él fue Secretario de Hacienda, y el crecimiento está tan bajo, pues de una vez hubiera renunciado, el suicidio nunca lo recomiendo a ningún funcionario y persona alguna, mi fe me lo impide.
“Pero no puede decir esto. Y meter a elementos de que me dijeron que, no se prueba, claro que la función pública, pero que los denuncie, diga: ‘Pasó esto, pasó esto, pasó esto, aquí está’.
“¿Quién es el abogado de la 4-T en materia económica? “Ese es el tema; existe economía, existe trabajo, trabajo es un miembro del equipo económico. Creo que debe de haber un nuevo equilibrio de funciones y esto se está haciendo con el tiempo.
“Yo agradezco a Urzúa que sea un funcionario tan competente, pero aún el más competente puede no estar en el lugar preciso y en el momento precisos. Se le desea lo mejor”.
Y seguían debatiendo sobre Urzúa.