Columnas de Opinión

Tren Parlamentario

“Dejó la ‘víbora chillando’ y se fue; que aclare quién tiene el conflicto de interés”
VICENTE BELLO
Entonces el PRI confrontó a Tatiana Clouthier, cuando Jorge Carlos Ramírez Marín, desde su escaño, dijo y preguntó a la morenista: “Las afirmaciones que usted aseveró, hacia la oposición como responsables, señalando el tráfico de influencias, el conflicto de intereses y la cerrazón al aplicar políticas económicas no fueron hechas por la oposición, fueran hechas y están escritas en la carta del renunciante a quien usted pondera.
“¿Qué tratamientos sugiere usted, debieran darse, cuando un funcionario del más alto nivel hace estas denuncias?”
La sinaloense respondió así al yucateco: “Primero, le digo, yo creo que es poco ético hacer una denuncia de este tipo y no mostrar las cosas si es que suceden.
“¿Qué interpreto yo a partir de esto? Es, o no son ciertas porque no te animas a entregarlas o simplemente te vas como enojado. ¿Qué tratamiento le daría yo? Yo creo que, yo esperaría que si estas cosas están ahí puestas como él las señala, que las haga públicas, que presente las denuncias correspondientes.
“Y por otro lado, le diría a usted, creo y avalo que la Función Pública entre a investigar los posibles casos que ahí mencionan. (Pero) me parece un acto cobarde irte así nada más y decir: Aquí están estas cosas, dejar la víbora chillando y dejarlos a la imaginación, cuando cada uno de los mexicanos tenemos una mente y queremos inventar, y más cuando queremos entrar en mecanismos que no necesariamente nos llevan a encontrar mejores soluciones”.
Con su respuesta a Ramírez Marín, Tatiana se pasaba a traer feamente a Carlos Urzúa, a quien, desde hacía un buen rato, ella venía tildándolo de “cobarde”.
Reviró Jorge Carlos a Tatiana: “Asumo entonces que estarían dispuestos a suscribir un punto de acuerdo, que le pidiera a la Función Pública precisamente proceder con la investigación de las afirmaciones hechas por el exsecretario de Hacienda”.
La Clouthier respondió: “Sí, y le digo en qué términos, sí porque no venimos aquí a solapar nada de lo que no estemos creyendo, queremos transparencia, queremos rendición de cuentas y queremos poner un alto a la corrupción. Esos han sido los principios que manejamos en esta cuarta transformación.
“Sí, y aquí nada más coincido en un punto que usted dice: Las afirmaciones que dice, pero no dice. Entonces son comentarios, que ahorita nada más ha aventado la piedra (se refería a las afirmaciones de Carlos Urzúa en su carta de renuncia) y no ha enseñado más.
“Creo que la Función Pública habrá de hacer y empezar las posibles o los posibles comentarios que deja él como abiertos y que usted y yo estamos interpretando de manera distinta. Claro que sí”.
Verónica Juárez Piña, diputada del PRD, restregó en la llaga. Y sostuvo: “La sorpresiva renuncia de Carlos Urzúa a la Secretaría de Hacienda confirma las preocupaciones que ya habían venido expresando organismos nacionales, internacionales, especialistas, académicos acerca de corregir la necesidad de la política económica del gobierno federal”.
Hacía unos instantes, Verónica Juárez había dicho también: “Y me parece que cuando se habla de conflicto de interés, de definiciones equivocadas, de personal carente de experiencia, de intromisión, no habla de coordinación habla de intromisión, de algunos otros funcionarios del gobierno federal, nos debería de preocupar su dicho, tan solo porque está establecido en una carta que firma quien era el Secretario de Hacienda y Crédito Público. Eso nos debe de preocupar a todo el Congreso, más allá de que si hacemos interpretaciones, no hacemos interpretaciones; que si la oposición está inventando”.
PRI, PAN, PRD se habían transfigurado en un ariete que golpeaba el portón del nuevo régimen que trata de instaurar Andrés Manuel López Obrador. Morena entonces intentó atrancar la puerta con la oratoria de su senador Óscar Eduardo Ramírez Aguilar: “He escuchado atentamente cada uno de los discursos aquí pronunciados. Yo no sé por qué tanta aflicción, no es la primera vez que un secretario le renuncia a un presidente de México.
“Hace años en tiempos de Juárez, Ignacio Vallarta le renunció en tiempos de las Leyes de Reforma; cuando el Presidente, el General Lázaro Cárdenas, por cierto, un gran idealista, el que consolidó el México posrevolucionario, tuvo diferencias políticas en su gabinete.
“Acordémonos de ese ministro de comunicaciones, un general, por cierto, muy destacado le renunció ante una carta pública, el general Francisco Múgica.
“Y así podemos citar en los gobiernos del PRI y del PAN renuncias que se dieron porque no compartieron el punto de vista del gobernante en ese momento. Ahí está la renuncia de Jorge Castañeda al entonces Presidente Fox.
“No nos debe extrañar porque estamos en un México de libertades, donde cada uno puede hacer, manifestarse libremente sin perjuicio de otro.
“Lo que hizo Urzúa no tiene un problema para nuestra economía. Hace señalamientos en su carta, y yo les quiero decir al Partido Acción Nacional, al PRI, a todos los grupos parlamentarios: nosotros no venimos a solapar absolutamente a nadie, como lo dice la diputada Tatiana Clouthier, estamos aquí por un proyecto en el que ustedes también coinciden con nosotros, queremos lo mejor para la República.
“Grave hubiera sido si el día de hoy estuviéramos discutiendo que el peso sufrió una devaluación, el punto de discusión es la renuncia de quien por cierto ya no está en funciones en este momento”.
Se daban con todo, tirios y troyanos. Pero no era todo. Ahí venían apenas, palabra en ristre, Beatriz Paredes Rangel y el legendario Porfirio Muñoz Ledo. (Continuará)