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Deportan a inmigrante que reportaron como desaparecido

El gobierno mexicano deportó al hondureño Carlos David Cueva Ramírez, integrante de la agrupación Pueblo sin Fronteras, supuestamente por acompañar a migrantes centroamericanos en tránsito hacia la Frontera Norte.
“Llegué a Honduras”, declaró Cueva Ramírez, quien añadió que desde el año antepasado tenía una tarjeta migratoria para estar permanentemente en México, pero antes de ser deportado se la quitaron agentes del Instituto Nacional de Migración.
Pueblo sin Fronteras denunció mediante un comunicado el jueves que Cueva Ramírez estaba en calidad de desaparecido.
Ayer, el hondureño informó en entrevista telefónica que policías federales y agentes del INM lo detuvieron el pasado lunes 4 por la mañana en el tramo de Escuintla y Mapastepec, en la costa de Chiapas, cuando acompañaba a un grupo de entre 400 y 500 migrantes que viajaban en caravana.
“Yo iba en un vehículo tipo Jetta para bajarme y acompañar a los migrantes, pero me interceptó la Policía Federal y el INM, me llevaron detenido a una celda de castigo en Tapachula, sin derecho a llamadas ni a visitas. No tenía derecho a nada. El departamento jurídico no me dio ninguna explicación, sólo me dijo que tardaría un mes en la celda de castigo”, manifestó.
Señaló que el pasado jueves “policías federales, dos agentes del INM y uno de la Interpol me custodiaron hasta el aeropuerto de Tapachula, de donde tomamos un vuelo por la tarde hacia la Ciudad de México. A las 4.40 horas de ayer, tomamos otro vuelo de ahí a San Salvador y a las 9.15 horas otro de San Salvador a San Pedro Sula”.
Cueva Ramírez expresó que al llegar a su país, la policía hondureña y la Interpol “me estuvieron interrogando, pero luego me dejaron ir y ya estoy en mi casa”.
Afirmó que las autoridades mexicanas lo acusaban del delito de tráfico de personas, sin alguna prueba. Lo que dijo Migración de Honduras, supuestamente es que yo era una persona non grata en el país porque incitaba a la gente a salir”.
Abundó que no fue golpeado por los policías mexicanos y que sólo sufrió “maltrato oral y sicológico”.