Continúan muertes de peces, manatíes y lagartos en afluentes de Tabasco | Diario de Palenque
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Continúan muertes de peces, manatíes y lagartos en afluentes de Tabasco

La Sociedad Cooperativa pesquera “La Torneña” de la ranchería indígena de San José, denunció públicamente la muerte de manatíes y peces nativos en las lagunas y no descartaron que la causa sea la contaminación derivada de más de 30 pozos de gas y petróleo crudo que opera Pemex y que se encuentran en el área de la Reserva de la Biosfera de los Pantanos de Centla.
En recorrido realizado por los de aguas, se respiran fétidos olores por la mortandad de mamíferos y peces, incluido el pez diablo, el Presidente de agrupación, José Manuel León García, en exclusiva manifestó “Estamos en una situación crítica en la comunidad, sin trabajo, la contaminación provocada por Pemex y de Los Bitzalez, causa la muerte de manatíes y pescados”.
“Formamos parte de la cooperativa unos 150 compañeros pescadores y nuestras familias viven de este sector, que ahora está restringido, no se puede pescar por la gran contaminación que hay en las lagunas donde se localizan más de 30 pozos de gas, petróleo crudo los cuales presentan fugas porque Pemex no les da mantenimiento no resuelve el problema que ahora la bomba ha explotado”, aseguró.
También, indicó que “esto es preocupante y alarmante porque en nuestras algunas como son San Sebastián, Cantemo, donde se tiene una criadero de manatíes que suman un centenar, se están muriendo además del pescado, aunado a esto el agua está contaminada y somos más de 1,500 habitantes que consumen agua del afluente, y que además, se alimentan de los peces que extraen del río en donde mueren los mamíferos y nuestra salud y vida corre gran peligro”.
Al concluir, señaló que tienen el reporte de la muerte de una docena de manatíes, y una gran cantidad de pescados nativos, también mueren aves carroñeras, que se alimentan de los peces y sirenios que han muerto, lo que demuestra que existe una contaminación que se ha reportado ante la Profepa, la Semarnat y Sernapam, donde nada más acuden las autoridades a ver los cuerpos de los manatíes y los entierran.