Economía

La protección social, gran carencia en todo América Latina

De los 624 millones de personas que viven en América Latina y el Caribe en 2017, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que 38.6 por ciento (lo que equivale a 241 millones de personas) no tienen acceso a ningún tipo de protección social.

Según el Informe Mundial sobre Protección Social 2017-2019, presentados esta semana en la Ciudad de México, detalló que esto se debe sobre todo a las limitaciones estructurales de las economías nacionales y a la gran incidencia de la informalidad laboral, lo que resulta en que trabajadores rurales, independientes, de las microempresas y trabajadoras domésticas estén excluidos de la protección social o tengan una cobertura efectiva muy baja.

En 22 países de la región, el 50 por ciento de los adultos mayores perciben pensiones para el retiro por edad, y el 66 por ciento de los niños está inscrito en algún programa.

De las mujeres que trabajan, 68 por ciento perciben prestaciones monetarias de maternidad.

Sin embargo, los resultados por país latinoamericano son muy desiguales: mientras que en Uruguay todas las mujeres que trabajan están protegidas, más del 85 por ciento en Guatemala y Paraguay no tienen estas prestaciones.

La cobertura en protección social para las personas con discapacidad también varía considerablemente en cada país de la región, mientras que en Brasil, Chile y Uruguay más del 90 por ciento de las personas con discapacidad grave perciben prestaciones , en Bolivia, Colombia, Guatemala y Perú menos del 6 por ciento de las personas cuentan con éstas.

El nivel del gasto total en protección social, excluida la salud, se sitúa aproximadamente en el 16 por ciento del PIB en América Latina y el Caribe. Brasil y Cuba figuran entre los países que presentan mayores niveles de cobertura y de gasto en protección social, pero algunos países de ingreso más alto y mediano, como Bahamas, Granada y Guatemala, dedican menos del 5 por ciento del PIB al gasto en protección social.

En México sólo el 50.3 por ciento de la población cuenta con algún tipo de protección social, muy por debajo del promedio de América Latina y el Caribe (61.4 por ciento).

El informe reveló que sólo uno de cuatro niños y uno de cuatro adultos mayores en edad de jubilación cuentan con alguna prestación en México.

Ante esta situación, la OIT hizo una serie de recomendaciones entre las que destaca el aumento a la formalización de la economía y ampliar la cobertura de protección social a la infancia y grupos vulnerables, así como a los trabajadores desempleados.