Vivir bien

¿Por qué las mujeres somos más sentimentales?

En el inconsciente colectivo aparece con frecuencia este pensamiento de que las mujeres somos más sentimentales que los hombres. Mientras algunas feministas pelean contra este presunto “prejuicio”, otros parecen basarse en investigaciones acerca del cuerpo humano para respaldar esta teoría con hechos. Las afirmaciones son puntuales y concretas, veamos de qué se tratan.

Cerebros diferentes

Hay una explicación científica que explica cómo los hombres utilizan el lado derecho del cerebro, mientras que las mujeres utilizan ambos. El resultado de todo esto es que ellos resultan más prácticos para encontrar la solución a un problema. Mientras que nosotras buscamos la forma más creativa de resolverlo, sin dejar de lado los sentimientos y la responsabilidad.

Nos expresamos mejor

¿Alguna vez has escuchado hablar del “sistema límbico”? Ok, yo tampoco. Resulta que se refiere a características básicas como las emociones, la memoria y el comportamiento. Todo esto desemboca en una capacidad más desarrollada para poder expresar los sentimientos. También es responsable de que estemos propensas a esas “depresiones” que surgen en momentos de cambios hormonales.

Manejamos el estrés

No hace falta que aclare que el estrés de las mujeres es totalmente diferente al de los hombres. Por un asunto químico del cuerpo humano, los hombres reaccionan agresivamente frente al estrés, mientras que nosotras experimentamos sentimientos de cuidado. Tendemos a “amigarnos con las situaciones”, es decir, buscar un diálogo y un tratamiento para el dolor o estrés.

Sentimos más dolor

Los hombres tienen la capacidad de, frente al mismo dolor, soportarlo mejor y más que las mujeres. Debido a experimentar sensaciones tan extremas, las mujeres se convierten en personas más elocuentes y permisivas frente a su dolor. No lo bloquean ni ocultan, buscan ser elocuentes y conseguir un tratamiento.

“Los hombres deben ser duros”

La presión social sin dudas que influye demasiado en estas cuestiones de sentimentalismo. Seguramente, si siente deseos de expresar sus emociones será catalogado de mala manera por sus pares. Las mujeres, en ese sentido, tenemos el camino más liberado ya que se asume de antemano que nuestra sensibilidad (comparada con la de los hombres) es extrema.