Vivir bien

Dormir en el suelo puede ser saludable

Una tendencia que avanza día a día es la de colocar las camas directamente en el suelo, o en el mejor de los casos, sobre tarimas confeccionadas con madera denominadas “tatami”.

Esta antigua costumbre oriental tiene serios fundamentos ergonómicos pues los especialistas sostienen que contribuyen notablemente a brindar un sostén adecuado a la columna vertebral y desde el punto de vista energético otorgan “apoyo” al acto cotidiano de dormir.

Pero ya alejándonos de los criterios orientales, podemos convenir en que se trata de un sistema altamente seguro para que nuestros pequeños puedan deambular tranquilamente por su habitación sin temor a las peligrosas caídas. Recordemos que el 80% de los accidentes en niños se producen dentro del propio hogar y con objetos de uso habitual.
Hay dos detalles muy importantes a tener en cuenta:

Aislamiento: dependerá del tipo de superficie que dispongas en el suelo de la habitación, la necesidad de un aislamiento adecuado. Los pisos de cerámicos o baldosas son “fríos” por naturaleza y no querrás que ese frío se traslade a la espalda de tu niño. En estos casos lo más conveniente es colocar un aislamiento térmico pero de contextura porosa y flexible como puede ser poliuretano o materiales reciclados especiales, disponibles en las tiendas de deportes (se usan para aislar las tiendas en el suelo de los campings).

Limpieza: no es sencillo limpiar un cuarto donde las camas están apoyadas en el suelo. Deberás tener la previsión de levantarlas cada mañana para realizar la higiene cotidiana. Puede resultar algo tedioso pero tú sopesarás las ventajas y desventajas de la propuesta.